El PSdeG propone un plan integral para erradicar en Narón el mayor ‘supermercado’ de la droga del norte de España

El partido socialista gallego lleva al pleno una propuesta que combina medidas urbanísticas, sociales y medioambientales para desmantelar los campamentos de droga que operan en el municipio
Imagen del asentamiento chabolista de Freixeiro
Imagen del asentamiento chabolista de Freixeiro

El PSdeG-PSOE de Narón llevará al próximo pleno una moción para aprobar el que presenta como primer Plan Municipal Frente al Narcotráfico de los últimos cuarenta años. La iniciativa busca que el Concello deje de ser, en palabras de los socialistas, «un mero espectador» ante la actividad de los campamentos de droga y utilice de forma sistemática todas sus competencias urbanísticas, sociales y medioambientales para dificultar y desmantelar estos focos.

El portavoz socialista, Jorge Ulla, enmarca el plan en un contexto en el que distintos dirigentes del partido llevan semanas alertando de la dimensión del problema en Ferrolterra. En reuniones recientes con el delegado del Gobierno en Galicia y en foros públicos, el PSOE ha advertido de que Ferrol y Narón se han convertido en «auténticos supermercados de drogas» del noroeste peninsular y ha reclamado más medios policiales, una Unidad de Prevención y Reacción (UPR) con base en Ferrol y una ofensiva clara contra el blanqueo de capitales vinculado al negocio de la droga.

Un plan local concreto

La moción socialista en Narón llega después de que alcaldes y portavoces de Ferrol, Eume y Ortegal se reuniesen el 16 de octubre con el delegado del Gobierno, Pedro Blanco, y el subdelegado, Julio Abalde, para abordar la situación de los catorce campamentos de distribución de droga detectados entre Ferrol y Narón. En aquella cita, el portavoz del PSOE en Ferrol, Ángel Mato, definió estos puntos como «auténticos supermercados da droga do Noroeste peninsular» y reclamó más presencia policial y más presión también sobre el blanqueo de capitales.

En las últimas semanas, el presidente de la Deputación da Coruña, Valentín González Formoso, dio un paso más en ese diagnóstico. En un acto público en Ferrol, definió la lucha contra la droga como «o elefante na habitación; o problema do que ninguén quere falar» y fijó como objetivo «rematar en dez anos co narcotráfico» en la comarca. Subrayó que «Ferrol e Narón contan con algúns dos maiores supermercados da droga do norte de España» y advirtió de que «hai unha rede do branqueo do narcotráfico en Ferrolterra que debe destaparse» con más medios humanos, más compromiso judicial y más implicación de los concellos.

El plan que ahora plantea el PSdeG en Narón se sitúa en ese marco general, pero centra el tiro en lo que consideran la parte olvidada de la ecuación: el uso de las competencias municipales. «Narón ha sido tristemente etiquetado como el mayor supermercado de la droga del noroeste peninsular, y el gobierno de TeGa actúa como un mero espectador, sin estrategia ni compromiso real. Esta moción es un despertador institucional para que el Ayuntamiento emplee todas sus competencias, no solo la policial», sostiene Ulla.

Derribar las construcciones ilegales

El primer bloque del plan es el urbanístico y es, según los socialistas, la clave para cambiar el terreno de juego. La propuesta plantea intensificar de forma sistemática las inspecciones de legalidad en las zonas donde se concentran los campamentos de droga y en su entorno inmediato. El objetivo es detectar cierres, muros, edificaciones auxiliares y cualquier otro elemento construido sin licencia o fuera de ordenanza que sirva para obstaculizar la vigilancia policial o amparar la actividad.

A partir de esas inspecciones, el grupo socialista propone que el Concello ordene la demolición, modificación o regularización de lo que sea ilegal, y que lo haga con la misma firmeza que cuando se dirige a un vecino que quiere levantar un cerramiento ajustado a la norma. Ulla contrapone esa realidad: «Es intolerable ver las trabas y obstáculos que encuentra cualquier vecino para levantar un simple muro en su propiedad con licencia, mientras que en los campamentos se levantan construcciones sin permiso, cierres y muros que impiden a la policía realizar su trabajo de vigilancia».

La idea de fondo es usar la disciplina urbanística como herramienta de presión constante, no solo para actuar una vez se producen redadas, sino para hacer más difícil el funcionamiento cotidiano de los puntos de venta. El PSdeG defiende que esta línea de trabajo se ha utilizado con éxito en otras ciudades gallegas que, en un plazo aproximado de diez años, lograron erradicar campamentos estables de distribución.

Inspección social en viviendas sensibles 

El segundo eje del plan es social. Los socialistas reclaman que los Servicios Sociales municipales implementen un programa de visitas periódicas y sorpresivas en viviendas de zonas catalogadas como sensibles, con el fin de conocer quién vive realmente en esos inmuebles, en qué condiciones y si hay menores o personas vulnerables potencialmente expuestas.

La propuesta se apoya en una idea que ya se puso sobre la mesa en la reunión con el delegado del Gobierno: la necesidad de acompañar la respuesta penal con una intervención social sostenida. Entonces, Pedro Blanco subrayó que «o drogadicto é unha vítima máis» y que «é imprescindible e absolutamente necesario que os servizos sociais actúen; hai que actuar en todas as frontes». El PSdeG de Narón recoge este enfoque y lo traslada al ámbito local, reclamando que el Concello no se limite a derivar casos, sino que asuma un papel activo de detección y seguimiento.

En paralelo, los socialistas insisten en que la prevención y la sensibilización deben intensificarse, especialmente en barrios y parroquias donde la presencia de campamentos o del menudeo es más visible. En anteriores pronunciamientos, Ulla ya había reclamado «programas de sensibilización e prevención desta lacra» y más apoyo para entidades que trabajan con personas con adicciones, como Asfedro, que lleva cuatro décadas operando en la comarca.

El tercer frente es medioambiental, aunque con una lectura de seguridad. El plan propone que el Concello apruebe un calendario de actuaciones de limpieza en los entornos más problemáticos, con retirada de matorral, restos de obra, chatarra y vertidos incontrolados que puedan servir como ocultación de sustancias o de objetos vinculados al tráfico.

Estas actuaciones se complementarían con operativos de choque en momentos concretos, coordinados con las fuerzas y cuerpos de seguridad, para evitar que las zonas vuelvan de forma inmediata al estado de abandono. La lógica que plantean los socialistas es clara: cuanto más degradado está un espacio público o privado, más fácil es que se utilice como refugio o punto de intercambio; y, al contrario, una presencia continuada de servicios municipales lanza el mensaje de que el Concello no da por perdida ninguna zona.

Seguir el rastro del dinero: del campamento a la «rede de branqueo»

Aunque la moción se centra en competencias municipales, el PSdeG no pierde de vista la dimensión económica del problema. En las últimas semanas, tanto Valentín González como Ulla han insistido en que no basta con intervenir sobre los puntos de venta si no se acompaña de una persecución más intensa del dinero que genera el tráfico.

El propio Formoso reclamó «máis compromiso xudicial» y pidió hablar «sen ningún tipo de cortapisas» del objetivo de perseguir los capitales que se mueven a través de una «rede de branqueo» en Ferrolterra. Desde la comarca, los socialistas subrayan que esa red puede traducirse en inversiones en negocios, inmuebles o actividades aparentemente legales, y que parte de esa realidad también se percibe a nivel local, a través de licencias, cambios de titularidad o movimientos urbanísticos que pasan por los concellos.

El plan municipal no puede investigar delitos de blanqueo, competencia de juzgados y fuerzas de seguridad, pero sí aspira a ordenar mejor la información que pasa por el Ayuntamiento y a colaborar cuando se detecten indicios de operaciones sospechosas.

Una comisión cada seis meses

Para evitar que el Plan Municipal Frente al Narcotráfico quede en un mero gesto, el PSdeG incluye en la moción la creación de una comisión informativa específica, con reuniones obligatorias cada seis meses. Este órgano tendría que analizar las actuaciones realizadas en cada uno de los tres ámbitos —urbanístico, social y medioambiental—, valorar su impacto y proponer ajustes.

Para Ulla, esta comisión es una pieza clave para dar continuidad política y técnica al plan, más allá de los ciclos de titulares o de las operaciones puntuales. «La droga destruye familias y degrada nuestros barrios. No podemos consentir que, mientras la Guardia Civil y la Policía Nacional hacen su trabajo, la administración local permanezca paralizada. Necesitamos un compromiso claro, medible y continuo con la seguridad y la salud pública de Narón», resume el portavoz.

El debate en el pleno servirá para comprobar hasta qué punto el resto de grupos comparte el diagnóstico y las herramientas propuestas. En cualquier caso, el movimiento del PSdeG refuerza una idea que sus dirigentes repiten desde hace semanas: la lucha contra el narcotráfico y el blanqueo asociado ya no es solo un asunto de grandes operaciones estatales, sino también de decisiones concretas en urbanismo, servicios sociales y gestión del territorio a escala municipal.

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