Con la Navidad a la vuelta de la esquina, una época que tradicionalmente invita a compartir momentos en familia, Fundación Meniños pone el acento en una realidad preocupante: niños y niñas apenas dedican alrededor del 10% de su tiempo libre a convivir con sus familias a lo largo del año. Una situación que choca frontalmente con la importancia que tiene para la infancia crecer rodeada de afecto, atención y relaciones estables.
A través de la campaña ‘Tenemos que estar a la Altura’, la entidad quiere visibilizar una necesidad básica que con frecuencia queda en segundo plano en la rutina diaria: la presencia real de los adultos en la vida de los niños y niñas. No basta con compartir un mismo espacio; es imprescindible ofrecer tiempo de calidad, escucha, juego y experiencias compartidas que fortalezcan los vínculos y aporten seguridad emocional.
El valor del tiempo compartido
El tiempo en familia no es un lujo, sino una necesidad esencial. La infancia necesita sentirse acompañada, tenida en cuenta y valorada. Sin embargo, las exigencias laborales, el ritmo acelerado de la vida cotidiana y el uso excesivo de las pantallas están reduciendo de forma notable estos espacios de encuentro.
“El tiempo que dedicamos a niños y niñas es una inversión directa en su bienestar emocional y en su futuro”, señala Verónica Rivadulla, directora de Fundación Meniños. “Cuando crecen sintiéndose apoyados, desarrollan mayor confianza, autoestima y habilidades para construir relaciones sanas en la edad adulta”.
La falta de tiempo familiar de calidad puede derivar en dificultades emocionales y sociales, sentimientos de soledad y un aumento de situaciones de vulnerabilidad en la infancia.
Navidad: una oportunidad para reconectar
Las fiestas navideñas suponen un momento idóneo para frenar el ritmo y recuperar el tiempo compartido. Más allá de los regalos, niños y niñas necesitan experiencias: jugar juntos, cocinar en familia, salir a pasear, conversar sin prisas o simplemente sentirse acompañados en su día a día.
Desde Fundación Meniños animan a aprovechar estas fechas para reforzar los lazos familiares y recordar que el mejor obsequio para la infancia es la atención, el cariño y la presencia constante.
“Estar a la altura implica estar disponibles, dedicar tiempo y crear recuerdos que perduren mucho más que cualquier regalo material”, destacan desde la organización.
Un compromiso que continúa todo el año
La iniciativa ‘Tenemos que estar a la Altura’ va más allá de una campaña navideña. Representa el compromiso permanente de Fundación Meniños con la protección y el bienestar de la infancia y adolescencia en Galicia, Asturias y Castilla y León. A través de programas educativos y de apoyo a las familias, la entidad trabaja para que todos los niños y niñas, especialmente aquellos en situación de riesgo o desprotección, crezcan en entornos seguros, afectivos y llenos de oportunidades.
Esta Navidad, Fundación Meniños invita a la sociedad a reflexionar sobre el tiempo que dedica a la infancia y a asumir un compromiso que se mantenga durante todo el año. «Porque estar a la altura, ante todo, es estar presentes«, concluyen.

