Navantia será la encargada de modernizar las cinco fragatas F-100 de la Armada Española en sus astilleros de Ferrol, tras la aprobación definitiva por parte del Gobierno del contrato de ejecución, valorado en 3.200 millones de euros. El plan, que se desarrollará a lo largo de los próximos diez años, permitirá extender la vida útil de los buques clase Álvaro de Bazán hasta 2045, reforzando el papel estratégico de la industria naval gallega dentro del nuevo ciclo inversor en Defensa.
El Consejo de Ministros dio luz verde a este programa a finales de 2025, dentro de los 31 Programas Especiales de Modernización (PEM) con los que el Gobierno busca cumplir su compromiso con la OTAN de destinar el 2% del PIB a Defensa. Según fuentes del Ejecutivo, España ha logrado ejecutar el 100% del Plan Industrial de Defensa, con un cierre presupuestario de 10.471 millones de euros en 2025.
3.500 empleos y motor económico local
Los trabajos en Ferrol generarán un impacto económico medio anual de 215 millones de euros y la creación de unos 3.500 empleos entre directos, indirectos e inducidos, según estimaciones de Navantia. El contrato supone un impulso decisivo para el sector naval de Ferrolterra, que ya se encuentra inmerso en la construcción de la nueva serie F-110, cuya primera unidad, el F-111 Bonifaz, fue botada en septiembre con vistas a entrar en servicio en 2028.
Buques más digitales y sostenibles
La modernización de las F-100 busca eliminar obsolescencias, homogeneizar sistemas, mejorar eficiencia energética, operatividad y adaptarse a las normativas medioambientales. Las mejoras incluirán la integración de gemelos digitales —réplicas virtuales que permiten simular y optimizar el rendimiento del buque en tiempo real— y capacidades avanzadas en guerra electrónica, defensa aérea, antisubmarina y antisuperficie.
Los buques conservarán el sistema de combate AEGIS, referencia internacional que ha permitido a Navantia exportar diseños similares a Noruega (Fridtjof Nansen) y Australia (Hobart-class), y ganar contratos con Arabia Saudí y Marruecos. Navantia califica a estas fragatas como “uno de los mejores buques multipropósito del mundo”.
En paralelo con la F-110 y el plan nacional de Defensa
El programa de actualización de las F-100 se ejecutará en paralelo con la construcción de las nuevas fragatas F-110. Esta serie incorpora tecnologías como impresión 3D para repuestos, sensores avanzados y automatización a bordo, lo que permitirá una flota combinada que la Armada considera una “combinación ganadora”. La F-110 contará con financiación propia —Navantia recibió en septiembre préstamos públicos por casi 2.300 millones a interés cero para cinco grandes proyectos—, entre ellos este plan de modernización.

El proyecto forma parte del Plan Industrial y Tecnológico de Seguridad y Defensa, un paquete de contratos que alcanzan los 34.000 millones de euros, de los cuales el 83% han sido adjudicados a Indra, Airbus y Navantia. La modernización de las F-100 es el segundo mayor contrato del plan, solo por detrás del nuevo sistema de artillería autopropulsada (4.553 millones de euros), adjudicado a la UTE de Indra y Escribano Mechanical & Engineering.
El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, destacó que este contrato permitirá dotar a España de una “capacidad naval de primer nivel” durante las próximas dos décadas: “La colaboración con la Armada en estos programas refuerza nuestro liderazgo industrial y tecnológico”.

