La provincia de A Coruña afronta la tercera jornada de huelga del transporte de viajeros por carretera en lo que va de semana. Los paros han sido convocados por los sindicatos del sector ante el bloqueo de la negociación del convenio colectivo.
El conflicto laboral tiene su origen en la falta de un convenio colectivo actualizado. Los trabajadores reclaman subidas salariales que permitan recuperar el poder adquisitivo perdido, una mejor organización de la jornada laboral para evitar turnos excesivos, así como medidas que faciliten la conciliación laboral y familiar. También piden la actualización de permisos, derechos sociales y una mejora de las condiciones de los colectivos más precarios del sector.
Ante este paro, la Xunta de Galicia ha decretado unos servicios mínimos. Así, en el transporte escolar se garantizan los desplazamientos de los alumnos en rutas de más de cuatro kilómetros, especialmente en las franjas horarias de entrada y salida de los centros educativos. También se establecen servicios mínimos para el transporte de trabajadores, con salidas a primera hora de la mañana y regresos a última hora de la tarde.
En el transporte interurbano general, los servicios mínimos varían según la distancia de las rutas. En los trayectos de menos de 25 kilómetros se mantiene hasta el 50 % de las frecuencias en las horas punta, mientras que en las rutas de mayor recorrido se garantiza al menos un servicio de ida y otro de vuelta a lo largo de la jornada.
Pese a la existencia de estos servicios, a primera hora de la jornada apenas se registró circulación alguna de autobuses en diferentes municipios de la provincia, por la presencia de piquetes que impideron salir a los autobuses.
Los sindicatos aseguran que la huelga se mantendrá los días 19, 20 y 23 de enero. A estas fechas se suma el anuncio de una huelga indefinida desde el 2 de febrero, en caso de que no se produzcan avances en las conversaciones.

