El Ministerio de Pesca y el sector pesquero han alcanzado un acuerdo para suavizar la aplicación de los nuevos controles exigidos por la Unión Europea, lo que ha llevado a la flota gallega a desconvocar el amarre y retomar la actividad tras una jornada de paro y protestas en los puertos.
El pacto se cerró este lunes en Madrid durante una reunión entre la secretaria general de Pesca, Isabel Artime, y representantes de las cofradías y de las principales organizaciones del sector. El entendimiento llega después de que la flota de bajura paralizase su actividad y las lonjas permaneciesen cerradas como medida de presión ante unas obligaciones que los pescadores consideraban inviables en su día a día.
Desde la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, su presidente, Basilio Otero, valoró el acuerdo como una “muy buena noticia”, al dar respuesta a dos de las principales reivindicaciones del sector. En este sentido, confirmó que no habrá continuidad en el amarre y subrayó que el objetivo de los pescadores es volver a trabajar. No obstante, advirtió de que el conflicto no está completamente cerrado y que este acuerdo supone solo un punto de partida para seguir negociando, especialmente ante las instituciones europeas.
Las flexibilidades pactadas buscan compatibilizar el cumplimiento de la normativa comunitaria con la operatividad real de la flota. Entre las medidas acordadas, el Ministerio se compromete a aprobar con urgencia una resolución que evitará sanciones por errores u omisiones en el diario de a bordo cuando se trate de capturas inferiores a 50 kilos por especie, siempre que el desembarque final esté correctamente declarado. Asimismo, se darán instrucciones específicas a los servicios de inspección para aplicar estos criterios.
En paralelo, España trasladará a la Comisión Europea la necesidad de modificar el reglamento de control pesquero para que este tipo de errores no sean considerados infracciones, y defenderá esta posición en el próximo Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la UE, que se celebrará a finales de enero en Bruselas.
El acuerdo también introduce cambios en el registro de capturas, permitiendo que la información por operación de pesca se facilite al menos una vez al día antes de llegar a puerto. En cuanto a la notificación previa de entrada, se establece que pueda realizarse en el momento en que el buque ponga rumbo a puerto, acortando así los plazos inicialmente fijados.
La reunión se celebró en una jornada marcada por la movilización del sector pesquero en toda España. En Galicia, las protestas se extendieron desde A Mariña hasta las Rías Baixas, con concentraciones en los puertos, bocinazos de las embarcaciones y lonjas cerradas. En A Coruña, una veintena de barcos de bajura se concentraron frente a O Parrote y posteriormente hubo protestas ante la Delegación del Gobierno.
Desde las cofradías se insiste en que la situación del sector es cada vez más complicada, con caída del consumo y un aumento de las exigencias normativas. Aun así, los representantes de los pescadores han mostrado su disposición a colaborar con el Ministerio y han acordado mantener nuevos encuentros para evaluar la aplicación de las medidas y seguir defendiendo cambios ante Bruselas.

