La provincia de A Coruña vive este viernes otra jornada afectada por la huelga de autobuses, la última antes del paro indefinido convocado a partir del 2 de febrero. Los trabajadores y la patronal mantienen un conflicto por la actualización del convenio colectivo, mientras los servicios mínimos decretados por la Xunta intentan garantizar la movilidad de escolares y trabajadores.
Los sindicatos denuncian la falta de avances en las negociaciones y reclaman medidas que consideran esenciales: subidas salariales para recuperar el poder adquisitivo, una mejor organización de los turnos para evitar jornadas excesivas, facilidades para la conciliación laboral y familiar, y la actualización de permisos, derechos sociales y condiciones de los colectivos más vulnerables del sector.
Para minimizar el impacto del paro, la Xunta de Galicia ha establecido unos servicios mínimos:
- Transporte escolar: se garantizan los desplazamientos de alumnos en rutas de más de cuatro kilómetros, sobre todo en las franjas de entrada y salida de los centros.
- Transporte de trabajadores: salidas a primera hora de la mañana y regresos a última hora de la tarde.
- Transporte interurbano general: en rutas de menos de 25 km se mantiene hasta un 50 % de las frecuencias en horas punta; en recorridos más largos, se garantiza al menos un servicio de ida y vuelta durante la jornada.
Sin embargo, la realidad es que en varias localidades los servicios mínimos no han llegado a circular. Es el caso de Santiago de Compostela, donde ningún autobus ha salido este viernes de las cocheras de Amio.
Los sindicatos han confirmado que la huelga indefinida que comenzará el 2 de febrero será «más dura» que las jornadas vividas hasta el momento.
