Los docentes gallegos vuelven a pasar la noche en los centros educativos en señal de protesta. Lo han hecho en colegios de A Coruña, Vigo, Pontevedra y Monforte de Lemos. Estos han sido los cuatro primeros encierros de los 15 que CIG Ensino y STEG han convocado para los próximos días.
Tras la noche de encierro, el profesorado se concentró a las puertas de los colegios coincidiendo con el inicio de la jornada lectiva. Con este acto simbólico, pretenden visibilizar sus demandas y presionar al conselleiro de Educación, Román Rodríguez, a quien acusan de negarse a negociar mejoras en las condiciones laborales del colectivo docente y en la educación pública en su conjunto.
Con estos cierres, los docentes reclaman la reducción de las ratios, más personal y recursos para mejorar la atención a la diversidad, desdobles en las aulas y una enseñanza menos burocratizada. También exigen un horario lectivo más reducido con el fin de garantizar una educación de mayor calidad.
Laura Arroxo, secretaria comarcal de CIG Ensino, presente en el encierro de A Coruña, explicó que la Consellería “segue sen atender a voz maioritaria do profesorado galego”. Arroxo añadió que la intención es involucrar también a las familias y al alumnado, ya que “cando non hai profesorado de Pedagoxía Terapéutica, Audición e Linguaxe ou persoal orientador suficiente estamos evidenciando a gran carencia nestes momentos no sistema educativo galego que obriga aos centros a decidir que alumnado se atende e cal non«.
Esta serie de encierros dan continuidad a los orgalizados durante el primer trimestre. Entonces, los sindicatos realizaron seis encierros, además de cinco días de huelga, marchas fúnebres, manifestaciones y un “entierro simbólico” del sistema educativo público.
