Tras meses de conflicto e incluso 68 jornadas de huelga, Óbolo, concesionaria del Servizo de Axuda no Fogar (SAF) en Ponteareas, renuncia a la concesión.
La empresa solicitó abandonar de forma voluntaria el servicio, alegando que el precio contratado no era viable. Este martes, el pleno municipal aprobó por unanimidad su salida, una decisión que fue celebrada por un grupo de trabajadoras allí presente.
Y es que el conflicto entre las empleadas y la empresa Óbolo tiene ya un largo recorrido. En septiembre de 2025, las trabajadoras fueron a huelga, alegando problemas con pagos pendientes y cotizaciones a la Seguridad Social. Llegaron, incluso, a encerrarse en el interior del consistorio, denunciando que la compañía incumplía de forma reiterada el contrato y exigiendo su rescisión inmediata.
Tras algo más de dos meses de paros, lograron alcanzar un pacto supervisado por el Consello Galego de Relacións Laborais (CGRL), que incluía compromisos para garantizar las condiciones básicas del contrato: registro de jornada, conversión de buena parte de los contratos a tiempo completo, respeto del descanso semanal, pago de horas extras y cumplimiento de la normativa en salud laboral y formación.
Aún así, la empresa decidió cesar sus servicios y tras su salida, el Concello de Ponteareas hace un llamamiento a la calma. Aseguran que el SAF seguirá funcionando con normalidad y que, para ello, el consistorio contratará «de emerexencia» a la empresa Atendo con el fin, dicen, de «garantir unha atención digna, profesional e de calidade ás persoas que máis o precisan».
