Una balsa de la antigua mina de Monte Neme, situada entre los municipios de Malpica y Carballo, rompía este fin de semana, arrastrando grandes cantidades de agua, lodo, piedras y vegetación. El desprendimiento afectó a la carretera que conecta Malpica con la parroquia de Razo, que permanece cerrada al tráfico mientras se evalúa la situación.

El suceso no causó víctimas ni daños a viviendas, aunque los restos del vertido llegaron hasta la zona de las playas de la ría de Malpica. Inicialmente no se ha observado mortalidad en la fauna marina, y los primeros análisis de agua muestran valores normales de pH, oxígeno y conductividad. No obstante, se recomienda a los vecinos que consuman únicamente agua procedente de la red pública.
Responsables locales y autonómicos se desplazaron al lugar del suceso para seguir de cerca la evolución del vertido. El subdelegado del Gobierno en A Coruña, Julio Abalde, confirmó que la balsa contenía minerales y otros residuos derivados de la antigua explotación minera, y atribuyó la rotura a las intensas precipitaciones registradas en los últimos días. Han recordado, también, que todos los servicios de prevención autonómicos y estatales están coordinados para monitorizar la evolución del vertido y minimizar su impacto en el ecosistema.
Las autoridades insisten en la necesidad de extremar la precaución en los próximos días y evitar acercarse a la zona del vertido mientras persista la inestabilidad meteorológica.
Ecoloxistas en Acción ha presentado una denuncia penal contra la Xunta de Galicia, señalando como responsables a autoridades políticas, técnicos y a las empresas involucradas en la restauración de la mina. La organización rechaza que el vertido haya sido un accidente y denuncia décadas de falta de control y abandono de la explotación. Además, solicita que se realicen análisis independientes de aguas y sedimentos, se entregue toda la documentación administrativa y técnica relacionada, y anuncia su intención de personarse como acusación popular.

