La Torre de Torés, declarada como Bien de Interés Cultural, y uno de los enclaves más visitados del concello de As Nogais, en pleno corazón de Os Ancares, ha sufrido un importante desprendimiento.
El suceso se produce tras un prolongado período de inestabilidad meteorológica y después de años de advertencias por parte del Colectivo Patrimonio dos Ancares y la Asociación de Veciños de Torés, que venían reclamando “unas ruinas dignas y seguras”.
La fortaleza fue cedida en 2013 por la Casa de Medinaceli por un periodo de 25 años, con el objetivo de ponerla en valor. Sin embargo, los vecinos denuncian que durante este tiempo no se han llevado a cabo las labores de conservación necesarias, lo que ha derivado en un progresivo deterioro de la estructura. Aseguran que el estado actual del monumento supone “un grave riesgo para la seguridad de las personas”, especialmente teniendo en cuenta la afluencia de visitantes que recibe la zona.
El desprendimiento ya ha sido comunicado al alcalde de As Nogais, Jesús Núñez, así como a la Consellería de Patrimonio, para que se actúe de manera urgente y se adopten las medidas necesarias que garanticen la seguridad y la conservación del monumento.


