Una joven de 20 años resultó herida leve este miércoles por la tarde después de que un pino de grandes dimensiones se desplomase sobre el coche que conducía en el municipio pontevedrés de Caldas de Reis. El suceso, tan aparatoso como excepcional, ocurrió en torno a las 15:00 horas, en una jornada marcada por fuertes rachas de viento y lluvia.
El árbol, con un peso aproximado de tres toneladas, cayó directamente sobre el vehículo, que quedó completamente destrozado. A pesar de la violencia del impacto, la conductora se mantuvo consciente en todo momento y logró avisar ella misma al servicio de emergencias, aunque no podía salir del interior del coche debido a la posición en la que quedó atrapada.
Cuando llegaron los equipos de rescate, la joven se encontraba muy afectada por el susto, más por la ansiedad que por las lesiones físicas. Según relataron los intervinientes, el pino cayó de forma que el tronco pasó a escasos centímetros de su cabeza, desplazando los asientos del vehículo. Fue cuestión de milímetros que el accidente no tuviese consecuencias fatales.
Hasta el lugar del siniestro se desplazaron los bomberos de O Salnés, Urxencias Sanitarias, efectivos de Protección Civil de Caldas de Reis y Cuntis, así como la Guardia Civil de Tráfico, que colaboraron en el rescate y en la regulación de la circulación. Tras ser liberada, la joven fue trasladada al Hospital de Montecelo, donde fue atendida por heridas de carácter leve.
Desde el Ayuntamiento de Cuntis se destacó la intervención del servicio de emergencias local y se subrayó la magnitud del árbol caído, cuyo tronco pesaba alrededor de 3.000 kilos, un dato que da idea de la gravedad potencial de un accidente que, afortunadamente, se saldó sin víctimas graves.

