El Concello de Ames se ha visto obligado a paralizar temporalmente el servicio municipal de transporte adaptado después de que el autobús destinado a este fin apareciese con importantes desperfectos. El vehículo presenta un cristal fracturado y daños en la luna trasera, lo que impide su utilización hasta que sea reparado.
Desde el Gobierno local han señalado que la suspensión se mantendrá hasta nuevo aviso, ya que el estado del autobús no permite garantizar la seguridad del servicio. El alcalde, Blas García, ha explicado que este transporte es utilizado de manera habitual por más de una veintena de personas, muchas de ellas con especiales dificultades de movilidad.
El Ayuntamiento ha mostrado su preocupación por el impacto directo en los usuarios, al tratarse de un colectivo especialmente vulnerable que, en muchos casos, no dispone de alternativas de transporte. En este sentido, ha lamentado que los daños ocasionados afecten de forma directa a quienes más dependen de los servicios públicos.
En un comunicado, el Concello ha relacionado los hechos con el contexto de la huelga del transporte en la provincia de A Coruña. Aunque el Ejecutivo municipal ha reiterado su respeto al derecho fundamental de huelga, también ha subrayado que este no debe ejercerse por encima de otros derechos esenciales. Asimismo, ha insistido en que cualquier reivindicación, por legítima y razonable que sea, debe realizarse sin perjudicar a las personas que necesitan servicios básicos, especialmente aquellos vinculados a la atención y la movilidad.

