El conflicto en el sector del transporte de viajeros por carretera en la provincia de A Coruña ha experimentado un nuevo giro tras semanas de negociación y paros. La huelga indefinida ha sido suspendida de manera provisional mientras los sindicatos y la patronal continúan las negociaciones.
La suspensión llega después de que UGT decidiera impulsar la firma de un convenio de «eficacia limitada» basado en el preacuerdo alcanzado el 2 de febrero. Según el sindicato, esta fórmula permite incorporar mejoras salariales para los conductores, que oscilan entre 1.700 y 3.500 euros brutos según la empresa, sin restar algunos derechos ya consolidados. Desde UGT subrayan que el acuerdo respeta la pluralidad de opiniones de los trabajadores y que cada persona podrá decidir de manera individual si se aplica el convenio.
En paralelo, la CIG ha criticado esta decisión y ha suspendido la huelga temporalmente, a la espera de que CCOO aclare su postura. La central sindical ha manifestado que el convenio propuesto no cuenta con el aval de la mayoría de los trabajadores y que todavía quedan aspectos por resolver para garantizar unas condiciones laborales justas.
Durante los días de huelga, los servicios de autobuses interurbanos se han visto afectados, aplicándose servicios mínimos que provocaron retrasos y cancelaciones, afectando a cientos de viajeros. Con la suspensión temporal de los paros, los servicios parecen normalizarse, aunque la situación seguirá siendo inestable hasta que todas las partes concreten un acuerdo definitivo.

