Cazado copiando en el examen del MIR en Santiago con gafas de inteligencia artificial y un smartwatch

Sucedió el 24 de enero: pudo terminar el examen, pero su nota fue de cero. Se desconoce el modelo de las gafas de IA y del reloj inteligente que utilizó
Examen MIR archivo

Un médico fue sorprendido in fraganti utilizando gafas con inteligencia artificial y un reloj inteligente durante la celebración del examen MIR 2026 en Santiago de Compostela. Los interventores de la sede detectaron el uso de estos dispositivos electrónicos, expresamente prohibidos por la normativa, en pleno desarrollo de la prueba. El Ministerio de Sanidad ha confirmado oficialmente lo ocurrido.

Según han informado fuentes oficiales, el aspirante fue interceptado en la sede de Santiago de Compostela. Los responsables de vigilancia le retiraron las gafas inteligentes y el smartwatch y, aunque se le permitió terminar la prueba escrita, la decisión administrativa posterior fue contundente: anulación del examen y calificación con un cero, lo que supone su expulsión efectiva del proceso.

Un incidente en pleno clima de tensión

Este caso sale a la luz en un momento especialmente delicado para el MIR. La Asociación MIR España (AME) ha solicitado una auditoría externa del proceso de 2026 tras detectar lo que considera notas “anómalas” y resultados excesivamente altos en algunos aspirantes. La asociación ha señalado precedentes de fraude con tecnologías basadas en IA en otros países, como Argentina, para justificar su preocupación.

Desde Sanidad, no obstante, se insiste en que se trata de la única incidencia relacionada con dispositivos electrónicos recogida en las actas remitidas por las 25 aulas distribuidas por las distintas comunidades autónomas, y que la gestión del examen se realizó “sin merma de derechos” para el resto de los candidatos.

Dudas sobre la seguridad del examen

La polémica ha crecido en las últimas horas en redes sociales y foros profesionales. Varios aspirantes han denunciado una supuesta falta de medidas de seguridad, como la ausencia de vocales experimentados en algunas sedes, la inexistencia de inhibidores de frecuencia o la posibilidad de usar móviles e internet. Sanidad rechaza estas críticas y asegura que el dispositivo de control fue el habitual y suficiente.

En este contexto, también ha sido objeto de debate la número 1 provisional del MIR 2026, Elena Bianca Ciobanu, por la diferencia entre su expediente académico —con una media de 6,7— y su brillante resultado en la prueba. La médica ha negado rotundamente cualquier uso de tecnología fraudulenta y ha defendido que su posición se debe a estudio intensivo, constancia y preparación, subrayando que “la carrera es una cosa y el examen, otra”. Ha calificado además de “injusto y doloroso” tener que dar explicaciones por su éxito.

Tecnología y exámenes: un debate abierto

Aunque no se ha detallado el modelo concreto de gafas ni el método exacto que intentó emplear el aspirante sancionado en Santiago, el caso reabre el debate sobre la entrada de wearables y sistemas de IA en entornos donde todos los candidatos deben competir en igualdad de condiciones. Las autoridades insisten en la necesidad de diferenciar hechos confirmados de especulaciones y recuerdan que, por ahora, el episodio de Santiago es el único fraude detectado oficialmente en el MIR 2026.

Mientras tanto, la AME mantiene su petición de auditoría y reclama una revisión de los protocolos de seguridad para futuras convocatorias, con el objetivo de preservar la confianza en un examen que decide el futuro profesional de miles de médicos en España.

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