El Concello de Vilagarcía de Arousa ha presentado una denuncia ante la Policía Nacional tras la aparición de pintadas realizadas con spray en varios muros del Castro de Alobre durante el pasado fin de semana. El gobierno local solicita que se investiguen los hechos y se identifique a los responsables de este acto vandálico que ha afectado a uno de los espacios arqueológicos más relevantes del municipio.
Las pintadas, efectuadas con pintura de color rosa, han aparecido sobre los antiguos muros de piedra del yacimiento. Desde el Ejecutivo municipal califican lo ocurrido como «una muestra de falta de civismo y de respeto hacia el patrimonio histórico de la ciudad».
De forma paralela a la denuncia, el Concello ha encargado a los técnicos municipales una evaluación de los daños y la redacción de un proyecto de restauración para reparar las zonas afectadas. La intención del gobierno local es que, una vez se identifique a los autores, sean ellos quienes asuman el coste de la rehabilitación del recinto.
Un precedente en 2006
No es la primera vez que el castro sufre actos vandálicos. El Concello recuerda que durante la Semana Santa de 2006 un grupo de menores provocó daños en el yacimiento al derribar parte de un muro y realizar pintadas en distintos puntos del recinto, en un momento en el que se estaban desarrollando trabajos arqueológicos.
En aquella ocasión, la investigación de la Policía Nacional permitió identificar a los responsables. El caso fue remitido a la Fiscalía de Menores y las familias de los implicados tuvieron que hacerse cargo de los cerca de 18.000 euros que costó la restauración del entorno.
Un lugar clave para la historia local
El Castro de Alobre está considerado el origen histórico de Vilagarcía de Arousa y constituye uno de los yacimientos arqueológicos más destacados del noroeste peninsular. El asentamiento estuvo ocupado aproximadamente entre el siglo I a. C. y el siglo III d. C.
Las distintas campañas arqueológicas desarrolladas en las últimas décadas han permitido recuperar más de 20.000 piezas de interés histórico, etnográfico y artístico. Entre los hallazgos más relevantes figuran una necrópolis con una treintena de tumbas, restos de estructuras domésticas, un hipocausto romano (sistema de calefacción) y un gran establo que confirma la prolongada ocupación del lugar.
Las investigaciones más recientes también han permitido localizar la antigua puerta del castro orientada hacia el mar y una cetaria destinada a la salazón de pescado, lo que evidencia la importancia comercial que tuvo este enclave en la antigüedad.
Llamamiento al respeto por el patrimonio
Desde el Concello subrayan que se trata de un hecho puntual y destacan que la mayoría de las personas que visitan el recinto arqueológico sí respetan el entorno. No obstante, el gobierno local insiste en la necesidad de reforzar la concienciación ciudadana sobre el valor del patrimonio histórico.
El yacimiento se encuentra actualmente en proceso de puesta en valor y musealización, tras varias campañas de excavaciones y actuaciones para integrarlo como parque arqueológico. Además, el consistorio desarrolla actividades educativas y de divulgación, especialmente con centros escolares, para dar a conocer la historia del castro.
Desde el ejecutivo municipal consideran que conocer la importancia del Castro de Alobre es clave para prevenir actos vandálicos como el ocurrido recientemente y para garantizar la conservación de uno de los principales símbolos históricos de Vilagarcía.
