Hace unas semanas que Timothée Chalamet generó una gran polémica al asegurar que no quería trabajar «en ballet, ópera o cosas donde es como ‘oye, mantengamos esto vivo’, aunque en realidad a nadie le importa ya». Lo que no esperaba el actor, nominado al Oscar por su trabajo en ‘Marty Supreme’, era que iba a encontrar un aliado inesperado a miles de kilómetros: el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome.
Y es que el regidor ourensano lo ha vuelto a hacer: conocido por su estilo directo y sin filtros, el pasado sábado decidió darle una oportunidad a la lírica asistiendo a su primera ópera, pero el resultado no fue satisfactorio.
Tras salir de la representación de ‘La Traviata’ no tardó en publicar una crítica en redes sociales donde resumía el género con una receta con tres ingredientes: una mezcla entre «un concierto de música clásica en bucle, una misa solemne» y, para rematar, «cine mudo», debido a los «letreros con diálogos». Aunque aseguró que «sobre gustos no hay nada escrito», su conclusión fue clara: «Eu a esto non che volvo».
🏤 🎻 Hoy asistí a La Traviata, mi primera ópera.
— Gonzalo Pérez Jácome -Alcalde de Ourense- (@gonzalojacome) March 21, 2026
🥱 El género es una mezcla de:
1️⃣ Concierto de música clásica en bucle.
2️⃣ Misa solemne.
3️⃣ Cine mudo (letreros con diálogos).
🤷🏼♂️ Sobre gustos no hay nada escrito…
Eu a esto non che volvo.
El alcalde, igual que el protagonista de ‘Dune’, recibió múltiples críticas en redes sociales, pero no dudó en contestar señalando que «no es una herejía decir que aborrezcas la ópera» y reivindicando que lleva «toda la vida en el mundo de la música» y que sus conocimientos son superiores «a los del 90% de los melómanos», a pesar de lo que no le gusta la mayoría de la música clásica, aunque «algunas obras sí».
«Para los supremacistas culturales, esnobs o acomplejados artísticos: la ignorancia es hacer artes escénicas en sitios inapropiados. No se puede celebrar un evento de ópera en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Galicia porque es un recinto demasiado grande para ser acústicamente seco, no está diseñado para la lírica ni instrumentación de música clásica. Yo es que aluciné el sábado pasado allí», concluyó.
Parece que entre el despacho de la Alcaldía de la Ciudad de las Burgas y las alfombras rojas de Los Ángeles existe un inesperado frente común contra la ópera: otro día sabremos si el alcalde de Ourense también coincide con Chalamet en su opinión sobre el ballet.

