La Diputación de Lugo ha finalizado el plan de mejora ejecutado en dos carreteras provinciales del municipio de Bóveda, una actuación centrada en renovar el estado del firme y corregir problemas de drenaje en dos vías muy utilizadas en la movilidad diaria del concello. Las obras fueron ejecutadas por Construcciones Taboada y Ramos SLU por un importe de 268.683,32 euros y con un plazo de ejecución de menos de dos meses.
Los trabajos se desarrollaron en la LU-P-0910, la carretera que va de Rubián a Mosteiro Vello, ya en el municipio de Paradela, a través de Vilarbuxán. En esta vía, la Diputación acondicionó cerca de los primeros seis kilómetros, desde el inicio del trazado hasta el punto kilométrico 5,477, es decir, hasta el límite municipal.
La intervención se completó en la LU-P-0903, donde se acondicionó la práctica totalidad del recorrido entre el núcleo urbano de Bóveda y la conexión con la carretera autonómica LU-611, en la parroquia da Raíña. Esta vía es una de las que canaliza buena parte de los desplazamientos locales y de enlace con otras rutas de la zona.
La obra respondió a una situación de desgaste evidente del pavimento y a deficiencias en el sistema de drenaje, dos problemas que afectaban tanto a la comodidad como a la seguridad de la circulación y que, además, estaban encareciendo progresivamente las tareas de conservación.
No se trataba de modificar el trazado ni de ampliar la carretera, sino de actuar a tiempo para recuperar unas condiciones adecuadas de uso en dos vías que cumplen una función muy práctica dentro del municipio y en su conexión con el entorno.
Uno de los primeros pasos de la intervención fue la reapertura de cunetas en tierra y la limpieza de las obras de drenaje transversal. Aunque es una parte menos visible de la obra, resulta clave para el comportamiento de la carretera a medio plazo, ya que una evacuación deficiente del agua acelera el deterioro del firme y favorece la aparición de baches, peladuras y pequeños hundimientos. Con esta actuación se buscó recuperar la capacidad de desagüe de la vía y evitar que el agua siguiera castigando la base del pavimento.
Reparación de desperfectos y repavimentación
A partir de ahí se acometió la reparación puntual de los puntos más deteriorados, como fochancas, mordeduras o pequeñas deformaciones del firme. Estas zonas se corrigieron mediante recrecidos con material granular adaptado a cada caso, estabilizando la superficie antes de aplicar el tratamiento final.
La intervención incluyó además la repavimentación de los tramos más necesitados, con soluciones diferentes en función del estado de cada zona. En las áreas con deterioro moderado se aplicó un doble tratamiento superficial, mientras que en los puntos más castigados, donde ya se apreciaba pérdida de árido o descomposición del pavimento, se recurrió a un tratamiento de triple capa. Este sistema, basado en riegos asfálticos combinados con gravilla, permite recuperar uniformidad, mejorar la adherencia y prolongar la vida útil de la carretera con una intervención eficaz y poco invasiva.
El resultado es una mejora clara en las condiciones de circulación de ambas carreteras. Las vías presentan ahora una superficie más homogénea, con mejor agarre y una respuesta más estable para la conducción, algo especialmente importante en trayectos de uso diario y en desplazamientos hacia otras rutas comarcales.
Con estas mejoras, la Diputación busca reducir riesgos, favorecer la conexión entre parroquias y garantizar un tránsito más cómodo tanto para el tráfico local como para los vehículos que utilizan estas carreteras como enlace con otras vías del entorno. Esa es precisamente la lógica de unas actuaciones que, aunque discretas, tienen un impacto directo en la vida cotidiana del rural.
Taboada Ramos, experiencia en conservación viaria
La ejecución corrió a cargo de Construcciones Taboada y Ramos, una empresa gallega de origen familiar con sede en Lalín y más de tres décadas de trayectoria en el sectorde la construcción, servicios, concesiones y energía, con una especial presencia en ámbitos como la obra civil y la conservación de carreteras. La firma cuenta con una plantilla media de 160 trabajadores, actividad en España y Perú y experiencia en proyectos viarios y urbanos en distintos puntos de Galicia.
La mejora de la LU-P-0910 y la LU-P-0903 se enmarca en la política de conservación de la red provincial que desarrolla la Diputación de Lugo, centrada en intervenir sobre aquellas carreteras que presentan un mayor desgaste y que tienen un impacto directo en la vida cotidiana del rural. Son obras discretas en apariencia, pero muy necesarias para mantener la red en funcionamiento, garantizar la seguridad vial y reforzar la conexión entre parroquias y núcleos del municipio.
