El ourensano Martiño Ramos Soto, condenado a más de 13 años de prisión por la agresión sexual continuada a una menor, ha sido extraditado este miércoles a España desde Cuba, país al que había huido para eludir la acción de la justicia. El traslado se produjo después de su detención en La Habana en noviembre y de que aceptase regresar voluntariamente para cumplir la pena impuesta.
El hombre, de 50 años y antiguo profesor, habría embarcado en un vuelo con destino a Madrid, donde quedará a disposición judicial tras varios meses en paradero extranjero. Su caso había adquirido gran notoriedad pública, especialmente en Galicia, debido a la gravedad de los hechos por los que fue condenado.
Una fuga planificada por varios países
Martiño Ramos abandonó España en julio, antes de que se hiciera firme la sentencia que lo condenaba a prisión. Según la investigación policial, su huida incluyó varias escalas internacionales: primero se desplazó a Portugal, desde donde viajó a Brasil, posteriormente a Perú y finalmente a Cuba.
Aunque inicialmente se emitió una orden de búsqueda nacional en septiembre, no fue hasta finales de octubre cuando se activó una orden internacional de detención. Desde entonces, las autoridades españolas intensificaron la cooperación con Cuba, un país con el que no existe un tratado bilateral de extradición.

En la isla caribeña, Ramos residía en La Habana, donde trató de pasar desapercibido bajo una identidad ligeramente modificada y trabajando como fotógrafo. Incluso mantenía cierta actividad en redes sociales y buscaba integrarse en ambientes culturales locales.
Detención en Cuba y regreso a España
Las autoridades cubanas procedieron a su arresto en noviembre, tras una operación coordinada con la Policía Nacional española. Desde ese momento, quedó a la espera de los trámites necesarios para su entrega, que finalmente se ha materializado esta semana.
Durante su tiempo como fugitivo, Ramos llegó a figurar entre los diez delincuentes más buscados, lo que incrementó la presión mediática y policial sobre su localización.
Una condena por abusos reiterados
La Audiencia Provincial de Ourense lo condenó por abusar sexualmente de una alumna menor de edad durante varios años, desde que la víctima tenía 12 hasta los 16 años. Según la sentencia, el acusado se aprovechó de la situación de vulnerabilidad de la menor, a la que había conocido previamente en el ámbito escolar, ya que había sido su profesor en etapas educativas anteriores.
El fallo judicial recoge episodios de extrema gravedad, incluyendo agresiones reiteradas, prácticas de carácter violento y, en una ocasión, una agresión física tras la cual abandonó a la víctima en una zona aislada.
La sentencia se declaró firme en 2025, pero el condenado nunca llegó a ingresar en prisión al encontrarse ya fuera del país. Con su extradición, se pone fin a meses de búsqueda internacional y se abre el camino para el cumplimiento efectivo de la condena.


