El rey emérito Juan Carlos I ha puesto fin a su estancia en Sanxenxo (Pontevedra) tras permanecer cinco días en el municipio gallego, en lo que ha sido su segunda visita del año. Su marcha se produjo en torno a las 19:00 horas, después de una agenda centrada en la navegación y en el reencuentro con parte de su familia.
Durante estos días, su presencia ha vuelto a estar estrechamente ligada al ambiente náutico de las Rías Baixas, donde el ‘Bribón’ ha competido en la clase 6 Metros.
Encuentros familiares en Sanxenxo
Uno de los aspectos más destacados de la visita ha sido el componente familiar. Hasta Sanxenxo se desplazaron su hija, la infanta Infanta Elena de Borbón, y su nieta, Victoria Federica de Marichalar, reforzando la presencia de la familia en este habitual destino del emérito.
Victoria Federica acudió acompañada de su pareja, Jorge Bárcenas Navalpotro, quien ha vivido así su segundo encuentro público con el abuelo de su pareja, tras su anterior asistencia al 88 cumpleaños del rey emérito en Doha.
También se dejó ver en el entorno familiar la sobrina del monarca, Simoneta Gómez-Acebo, sumándose a los encuentros privados durante la estancia.
Sanxenxo se ha consolidado como un punto recurrente en la agenda de Juan Carlos I, especialmente vinculado a su afición a la vela. En esta ocasión, su estancia de cinco días ha vuelto a combinar deporte náutico y encuentros familiares.
Éxito deportivo del ‘Bribón’ en el Trofeo Xacobeo
La estancia del emérito ha coincidido con la disputa de las regatas del fin de semana, enmarcadas en el Trofeo Xacobeo. Tras tres jornadas de competición, el equipo del ‘Bribón’ logró imponerse en la tercera serie del campeonato, consolidando su buen rendimiento en esta temporada.
Aunque Juan Carlos I se dejó ver en el entorno marítimo durante el fin de semana, no llegó a navegar a bordo del velero en competición, sino que lo hizo desde una embarcación auxiliar.


