El concejal de Seguridad, Germán Costoya, presentó esta mañana la memoria anual de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil (AVPC) de Ferrol. El edil destacó que se trata “de la mejor de Galicia”, a la vista de los datos que recoge el informe.
Costoya estuvo acompañado por el coordinador de Seguridad del Ayuntamiento, Santiago Troitiño; la presidenta de la AVPC, Silvia Chamorro, y del jefe de agrupación, Alejandro Santiago. Junto a ellos, destacó que se trata de una agrupación “viva, con ganas de seguir creciendo” y que en el último año pasó de 54 a 72 componentes, “en un año muy complicado”.
En total, hubo más de 500 servicios relacionados con la pandemia del COVID-19. Según subrayó el edil, 367 consistieron en la gestión de entregas de alimentos y medicamentos, en el marco de la campaña puesta en marcha por el Ayuntamiento: “Si no puedes, vamos nosotros”.
Además, valoró que los 546 dispositivos en los que participó la AVPC a lo largo del año supusieron un total aproximado de 14.000 horas de trabajo, 452 de las cuales se dedicaron a los 152 servicios de apoyo al 061, algo posible gracias a la formación sanitaria de muchos de los miembros de la agrupación. “Tenemos que estar orgullos de ellos. Siempre están. Nunca fallan”, concluyó el concejal.

Santiago Troitiño y Alejandro Santiago centraron en sus intervenciones el trabajo de la agrupación en el campo sanitario. El vicepresidente de la AVPC explicó que en abril se prestaron 20 servicios de apoyo al 061, mientras que en mayo fueron 19 y en noviembre subieron hasta los 48, en momentos en los que los recursos asistenciales tienen “picos de colapso”.
De 32 voluntarios a 72 en cuatro años
Aseguró también que este año la agrupación tuvo que “ reinventarse” y crear un grupo especializado en servicios sociales para “los meses más duros de la pandemia”. Además, se incorporaron nuevos perfiles profesionales, como trabajadores sociales y psicólogos.
Alejandro Santiago les agradeció al concejal, al coordinador de Seguridad y a los propios voluntarios a total colaboración, “sin la que todo el trabajo desarrollado no sería posible”. También Silvia Chamorro les trasladó su gratitud a los miembros de la agrupación por dar “todo lo que podían”, y al Ayuntamiento, por su aportación y colaboración “para hacer posibles estos servicios”.
De las 32 personas que formaban parte de la AVPC en el 2016, se pasó este año a 72, de las que 47 son voluntarios, 14 son aspirantes, 3 son colaboradores, 3 son médicos y 5 son enfermeros. Entre diciembre del 2019 y noviembre del 2020 (ambos incluidos), la agrupación realizó 394 operativos, que sumaron 13.753 horas. El mes en el que se registraron más fue abril, con 61. Además, en el mismo período, se prestaron 152 servicios de apoyo al 061, que sumaron 452 horas. De este modo, el total alcanza los 546 operativos y las 14.205 horas.
En la memoria se califica la pandemia de la covid-19 como “el mayor reto a nivel operativo de esta agrupación desde su creación en el año 1993”. De hecho, la crisis sanitaria supuso la realización de 520 servicios en el campo de los servicios sociales, la mayor parte de ellos relacionados con la alimentación y la farmacia, especialmente en los meses de marzo y abril, coincidiendo con el confinamiento domiciliario.
Caranza y el Inferniño, puntos calientes
En el caso de los mencionados servicios de alimentación y farmacia, fueron un total de 367. Por barrios, Caranza (74) y el Inferniño (69) fueron los dos en los que se prestó más ayuda, seguidos de Canido (56), el centro de la ciudad (48), Recimil (32) y Catabois (24).
Los voluntarios asumieron también el reparto de raciones de «La Cocina Económica», tanto en la carpa que el Ayuntamiento instaló en la plaza de España como a domicilio. En total fueron 52 servicios. Otros 39 correspondieron a la recogida de donaciones de alimentos, EPIS o productos de limpieza. Por último, 62 más obedecieron la diferentes necesidades, entre las que destacan la entrega de valles y recetas médicas, recogidas de basura o entregas de EPIS.
