El Concello da Coruña ha solicitado a la Xunta la declaración de la ciudad como zona de mercado residencial tensionado con el objetivo de combatir el aumento del precio de la vivienda. La alcaldesa, Inés Rey, ha explicado que esta medida se suma a las iniciativas ya en marcha para facilitar el acceso a la vivienda a la población local.
El plan de actuación diseñado por el gobierno municipal contempla la construcción de 13.024 nuevas viviendas públicas en un plazo de veinte años. La decisión de solicitar esta declaración fue aprobada en la Junta de Gobierno Local este viernes, tras la confirmación de estudios técnicos que evidencian que A Coruña cumple los requisitos establecidos en la legislación.
Según detalló el edil de Urbanismo, Rehabilitación y Vivienda, Francisco Díaz Gallego, la ciudad supera los dos criterios exigidos por la ley: por un lado, el coste de hipotecas o alquileres junto con los gastos de vivienda supera el 30% de la renta media de los hogares; por otro, los precios de compra y alquiler han aumentado en los últimos cinco años un 3% más que el IPC.
Díaz Gallego también señaló que estos factores afectan a la mitad de los distritos y al 70% de las secciones censales de A Coruña. Actualmente, la ciudad cuenta con 873 viviendas públicas, de las cuales 450 son municipales y 423 dependen de la administración autonómica. En este sentido, el edil reclamó una mayor inversión por parte de la Xunta para ampliar el parque de vivienda pública, ya que A Coruña dispone de solo 0,35 viviendas sociales por cada 100 habitantes, muy por debajo del promedio nacional (1,3) y europeo (3,2).
«Para alcanzar la media europea, necesitaríamos 7.200 viviendas más, pero en los últimos 15 años la Xunta solo ha construido 40», criticó Díaz Gallego.