El Gobierno regulariza a los dos senegaleses que intentaron ayudar a Samuel Luiz

Miñones cree que la motivación homófoba del crimen de Samuel "es una posibilidad" pero insiste en que lo dirá el juzgado

Un joven se arrodilla ante el altar colocado en la acera donde fue golpeado Samuel, el joven asesinado en A Coruña el pasado sábado 3 de julio | M.DYLAN / E.P.

El Gobierno ha concedido la autorización de residencia y de trabajo a los dos hombres senegaleses que el pasado 3 de julio intentaron ayudar a Samuel Luiz, el joven asesinado en A Coruña como consecuencia de las heridas provocadas por una paliza propinada por un grupo de personas.

Los dos hombres, originarios de Senegal, y que se encontraban en España en situación administrativa irregular, han obtenido el permiso de residencia y trabajo, tal y como han confirmado a Europa Press fuentes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Las mismas fuentes han precisado que en el reglamento existen disposiciones que permiten proceder a conceder la autorización de residencia y de trabajo “por circunstancias excepcionales a personas en situación administrativa irregular”. El secretario de Estado de Migraciones, Jesús Javier Perea, ya anunció hace una semana la intención del Ejecutivo de regularizar la situación administrativa de los dos senegaleses “en un plazo muy breve”.

“Queremos destacar que en situaciones de este tipo en las que se producen comportamientos de humanidad evidentes y de compromiso cívico que van más allá, casi poniendo el peligro la vida propia, es un acto de justicia reconocer que estas personas tuvieron un comportamiento humano digno de ser reconocido con algo tan sencillo como es la documentación de su situación administrativa que les permita trabajar en España”, apuntó Perea en declaraciones a la SER recogidas por Europa Press.

El crimen homófobo, “una posibilidad”

El delegado del Gobierno en Galicia, José Miñones, ha señalado este domingo que “es una posibilidad” que haya mediado delito de odio en la muerte de Samuel, el joven de 24 años que murió en A Coruña tras recibir una paliza el pasado 3 de julio, pero ha insistido en que “tendrá que ser el juzgado” el que lo determine.

Miñones, preguntado sobre si la sociedad ha asumido que se trata de un delito homófobo, el delegado ha reconocido que “las manifestaciones que se han ido convocando, apuntan en esa línea”. Con todo, ha hecho hincapié en que “la investigación sigue abierta”. “Es un asesinato que nos ha calado a todos y estamos trabajando en que se haga justicia. Queremos esclarecer todo bien, cerrar bien la investigación”, ha comentado Miñones.

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