La primera fase de la ampliación de la avenida Alfonso Molina, una obra clave para mejorar la movilidad en A Coruña, acumula retrasos que han obligado a revisar tanto el calendario como el presupuesto previsto.
Los trabajos comenzaron en enero de 2024 con un plazo de ejecución de 24 meses y una inversión inicial de 18,3 millones de euros. Sin embargo, los problemas detectados en el subsuelo han encarecido la actuación y aplazado su finalización, por el momento sin fecha.
Entre las principales dificultades figuran interferencias con infraestructuras ya existentes, como el oleoducto de Exolum, además de la necesidad de sustituir tuberías deterioradas que no habían sido detectadas durante la fase de proyecto. Estos imprevistos técnicos han obligado a replantear la planificación inicial y a ajustar tanto los plazos como los recursos destinados a la obra.
La ampliación de la AC-11, una actuación que se debate desde finales de los años noventa, refleja la complejidad de intervenir en una de las principales arterias de la ciudad, por la que circula un elevado volumen de tráfico cada día.
