La Policía Local de Culleredo identificó esta semana a ocho menores de edad como presuntos responsables de varias pintadas realizadas en el interior de los molinos de Acea de Ama, después de que los jóvenes accedieran al edificio tras forzar la entrada.
La actuación se produjo durante un dispositivo de vigilancia sobre el patrimonio municipal. Al llegar al lugar, una patrulla sorprendió a cuatro de los menores dentro del inmueble. En el interior hallaron varios botes de pintura y rotuladores permanentes, además de tabaco, dispositivos para vapear y bebidas alcohólicas de alta graduación.
Los agentes comprobaron también que la puerta presentaba señales de haber sido manipulada y que las paredes del edificio estaban cubiertas con numerosas firmas y grafitis. Uno de los jóvenes tenía restos de pintura en la cara y en una mano, lo que reforzó las sospechas de su implicación.
Mientras se desarrollaba la intervención policial, otros cuatro menores se acercaron al lugar sin percatarse de la presencia de los agentes. Uno de ellos llevaba una mochila con cuatro botes adicionales de pintura, mientras que otra menor portaba una cajetilla de tabaco con una firma similar a una de las pintadas localizadas en las paredes.
Tras identificar a los ocho implicados, la Policía Local avisó a sus padres o tutores legales. Aunque en un primer momento negaron los hechos, posteriormente fueron mostrando distintos grados de colaboración con los agentes.
Las diligencias fueron remitidas a la Guardia Civil, que continuará con la investigación y valorará si procede trasladar el caso a la Fiscalía de Menores.
Desde el Concello de Culleredo recuerdan que mantienen activa una campaña de vigilancia para frenar las pintadas y los daños al patrimonio. El gobierno local, encabezado por José Ramón Rioboo, subraya además la importancia de la colaboración ciudadana para identificar a los responsables de este tipo de actos vandálicos, que afectan tanto a bienes públicos como a propiedades privadas.
El ejecutivo municipal asegura que seguirá reforzando los controles en los espacios municipales con el objetivo de prevenir este tipo de conductas que deterioran el patrimonio común y que, según señalan, se repiten en distintos municipios del área metropolitana.
