La conexión por autovía entre Santiago de Compostela y Lugo está a punto de hacerse realidad: el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, confirmó que la A-54 entrará en funcionamiento completo este verano, una vez concluyan las obras del último tramo.
Últimos trabajos en la recta final
Durante una visita a la estación intermodal de Lugo, Blanco explicó que el segmento pendiente, entre Arzúa y Melide, se encuentra muy avanzado y próximo a finalizar. Con su apertura, el trayecto entre ambas ciudades podrá realizarse en apenas 50 minutos, lo que supondrá una mejora significativa en los tiempos de desplazamiento.
En el acto participaron también el alcalde de Lugo, Miguel Fernández; la subdelegada del Gobierno, Olimpia López; y los dirigentes socialistas José Ramón Gómez Besteiro y Lara Méndez.
Una infraestructura clave tras décadas de espera
El delegado destacó que se trata de una infraestructura estratégica y largamente demandada, llamada a reforzar la cohesión territorial de Galicia. La autovía permitirá una conexión directa, rápida y segura, favoreciendo tanto los desplazamientos de particulares como el desarrollo de la actividad económica.
La A-54 comenzó a construirse en 1996 y ha acumulado retrasos respecto a las previsiones iniciales, que situaban su finalización en 2010. Ahora, con el horizonte fijado para este verano, Galicia encara la culminación de una de sus principales vías de comunicación pendientes.
