La gallega Marta Pazos ha construido una de las trayectorias más inconfundible de la creación escénica contemporánea. Directora, dramaturga, escenógrafa y artista visual, combina lo estético y lo político, lo poético y lo crítico. «Honesto», así define ella su obra, donde usa un lenguaje que atraviesa la mirada y disciplinas. En la semana del Día das Artes Galegas, reflexiona sobre el legado cultural, el momento actual de las artes y los cambios que aún quedan por hacer.
La figura de Isaac Díaz Pardo, homenajeado este año, le resulta profundamente inspiradora. «No solo por lo que hizo como artista, sino por todo lo que construyó desde el pensamiento y el compromiso. Recuerdo verlo pasear por el casco viejo de Santiago, cuando vivía allí», cuenta. Para Pazos, el vínculo con el legado es esencial: «Pensar el futuro sin mirar al pasado es una trampa. Lo que nos ha traído hasta aquí tiene que estar presente si queremos construir algo con sentido. Esa mirada al pasado es la que nos permite tener pensamiento crítico».
«Es fundamental que el tiempo no borre sus huellas»
Considera que fechas como el Día das Artes Galegas son necesarias para mantener viva la memoria de quienes dejaron huella: «Es fundamental que no pasen desapercibidas, que el tiempo no borre sus huellas. Estos reconocimientos permiten que nuevas generaciones conozcan figuras que, fuera del sector artístico, muchas veces son invisibles».
Sobre el presente que vive el arte contemporáneo en Galicia, considera que está en un momento de efervescencia. Habla de un contexto fulgurante, donde conviven lenguajes muy distintos: teatro, música, cine, poesía, narrativa, artes plásticas. Y explica esta vitalidad por la ruptura de las barreras geográficas: «Hoy podemos producir desde Galicia sin necesidad de salir. La tecnología lo permite. Se puede hacer aquí un espectáculo, un videoclip, una obra, y que se vea fuera sin moverse. Eso cambia mucho las cosas».
Las artes como espejo de la sociedad
Sobre el futuro que le espera a las artes contemporáneas, cree que van a evolucionar conforme los cambios sociales. «El teatro, desde su origen, es un espejo de la sociedad. Lo que ahora nos puede parecer extraño acabará siendo habitual. La tecnología se integrará más y los límites entre disciplinas se irán desdibujando todavía más».
En este momento, Pazos está preparando una adaptación de ‘Orlando’, de Virginia Woolf, para el Centro Dramático Nacional. También forma parte de la Bienal de Pontevedra, dentro del proyecto ‘Infiltraciones’, comisariado por Iñaki Martínez Antelo y vinculado al Museo de Pontevedra. Además, trabaja en Madrid con Niño de Elche y Raúl Refree en un nuevo espectáculo, ‘Cruces’, del que firma la dirección artística. Otros proyectos están aún por anunciarse.