La jueza que instruye el caso del asesinato de la vecina de Cabanas, Elisa Abruñedo, en 2013, ha acordado la prisión provisional comunicada y sin fianza para el detenido, Serafín Rodríguez Vázquez , que está investigado por los delitos de homicidio o asesinato —se tendrá que definir a lo largo de la instrucción— y agresión sexual. Este vecino de Narón detenido el pasado lunes, fue puesto a disposición de la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol a primera hora de esta tarde, aunque llegó a la sede judicial sobre las 10:30 horas de este jueves en un vehículo todoterreno de la Guardia Civil, apoyado por otra patrulla del instituto armado, procedentes de los calabozos de la Comandancia de Lonzas, en A Coruña.
Durante esta mañana trascendió, gracias a fuentes cercanas a la investigación, que el detenido por el crimen de Elisa Abruñedo podría haber confesado ser culpable de los hechos ante la Guardia Civil. Los agentes de la UCO, responsables de la investigación, han sometido al detenido a extensos interrogatorios, que se han prolongado durante varias horas de manera continuada, desde primera hora de la mañana hasta alta horas de la madrugada, que habrían llevado al presunto agresor sexual y asesino a declararse culpable, aunque este extremo aún está por confirmar. El investigado reside con su padre y hermano en un piso de la calle Vigo de Narón y es muy aficionado a la caza y también a los caballos, en donde muchas de sus conversaciones con los pocos vecinos con los que entablaba conversación era precisamente sobre estos asuntos.
Además, este miércoles, 18 de octubre, durante la tarde, fue llevado a las dependencias de la Guardia Civil de Ferrol, en donde permanece custodiado su vehículo, y que fue objeto de un minucioso registro en presencia del detenido. Supuestamente, fue el automóvil en el que se desplazó a la zona en donde apareció muerta la víctima, un turismo de color verde intenso que algunos de los testigos habían declarado en su momento como sospechoso. Durante el tiempo que ha permanecido detenido, el hombre ha pasado las noches en la sede la Comandancia de la Guardia Civil en A Coruña, en donde efectivos de la UCO y de Policía Judicial de la Benemérita se han encargado de la instrucción e interrogatorio, sobre todo por parte de los agentes llegados desde Madrid.