La cría de arroaz conocida como Ladiña ha fallecido tras sufrir un accidente con la hélice de una embarcación, según confirmó la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (CEMMA), responsable de la Red de Varamientos de Galicia. La noticia pone fin al seguimiento que durante meses se había hecho de esta pequeña delfín y de su madre, Ladeira, una pareja muy conocida en distintos puertos de las Rías Baixas.
La preocupación por el estado de Ladiña había aumentado en las últimas semanas, cuando los observadores comenzaron a detectar a Ladeira sola en el puerto de Marín. Ese comportamiento, inusual en una hembra que había sido vista siempre junto a su cría, llevó a sospechar que algo podía haber ocurrido.
Según la información recopilada por los especialistas, la muerte de la cría se produjo tras un choque con la hélice de un barco. Además, el animal ya presentaba previamente una grave lesión en la aleta dorsal, causada probablemente por una línea de pesca, que había provocado un corte profundo y la desviación de la parte superior de la aleta.
Una historia seguida durante más de un año
La historia de Ladeira y Ladiña comenzó a ser conocida en mayo de 2024, cuando ambos ejemplares de delfín mular (Tursiops truncatus) fueron detectados en el puerto de A Guarda. Durante ese verano permanecieron en el entorno de Baiona y utilizaron con frecuencia la ensenada situada frente a la playa de Ladeira, de donde surgieron los nombres con los que fueron bautizados.
Los investigadores establecieron entonces un equipo de seguimiento para estudiar su comportamiento y evaluar posibles riesgos. Las observaciones revelaron que la madre pasaba largos periodos completamente quieta en la superficie antes de retomar la actividad junto a su cría. Ese comportamiento, poco habitual, se interpretó como una posible señal de algún problema de salud que obligaba al animal a descansar con frecuencia.
Tras el verano de 2024, ambos regresaron a A Guarda y, con la llegada del invierno, se desplazaron hacia aguas más resguardadas en la ría de Vigo. Durante los meses siguientes continuaron moviéndose por las rías gallegas hasta que, ya en 2025, fueron vistos en la ría de Arousa, recorriendo varios puertos del interior.
A lo largo de este tiempo, la pareja se convirtió en una presencia habitual en dársenas y muelles desde A Guarda hasta Arousa, con avistamientos en lugares como Vilagarcía, Vilaxoán, O Grove, A Pobra do Caramiñal o Rianxo.
El riesgo del tráfico marítimo
Tras confirmar la muerte de Ladiña, CEMMA vuelve a insistir en uno de los principales peligros para los cetáceos que se acercan a zonas portuarias: el intenso tráfico de embarcaciones. En estos espacios los animales suelen moverse a poca profundidad o permanecer descansando en superficie, lo que aumenta el riesgo de colisiones con hélices.
Los especialistas recuerdan que, cuando se detectan delfines cerca de la costa o dentro de un puerto, es importante mantener distancia, evitar perseguirlos o intentar guiarlos, y no interferir en su comportamiento ni alimentarlos. En caso de observar un animal herido, varado o en peligro, recomiendan avisar al 112 para activar los protocolos de la red de atención coordinada por CEMMA.
Mientras tanto, Ladeira ha sido vista nuevamente sola. La hembra continuará su recorrido por las rías gallegas sin la compañía de su cría, poniendo fin a una historia que durante más de un año había despertado el interés y la preocupación de científicos y vecinos.
