El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) afronta una nueva reorganización interna tras la decisión de apartar al magistrado Luís Villares de la sección encargada de resolver asuntos vinculados a proyectos eólicos y a grandes contratos públicos, como el del hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo: será trasladado a otra sección de la Sala de lo Contencioso-Administrativo.
Según una información adelantada por la Cadena SER, la medida ha sido adoptada por la recién nombrada presidenta de la sala, María Azucena Recio, que asumió el cargo a comienzos de marzo tras imponerse precisamente a Villares en el proceso de selección. La magistrada justifica la decisión en la necesidad de preservar la apariencia de imparcialidad del tribunal y garantizar el derecho de las partes a un juez neutral, un principio que considera comprometido en determinados procedimientos recientes.
Reorganización y polémica en la sala
La resolución no se limita al caso de Villares. También contempla el traslado de otros magistrados que formaban parte de la misma sección, aunque en estos casos se argumenta que los cambios responden a criterios de organización interna y desarrollo profesional. Con todo, la salida conjunta de varios jueces ha sido interpretada por algunos sectores como una reconfiguración profunda de un órgano que había acumulado experiencia en litigios complejos, especialmente en materia energética.
El trasfondo de la decisión está marcado por la trayectoria previa de Villares, que antes de reincorporarse a la judicatura tuvo un papel destacado en la política gallega. Ese pasado ha sido utilizado en diversas ocasiones por críticos que cuestionaban su imparcialidad en causas relacionadas con cuestiones sobre las que se había pronunciado públicamente, como la implantación de parques eólicos o el modelo de gestión del hospital vigués.
El peso de las decisiones del Supremo
A este contexto se suman recientes pronunciamientos del Tribunal Supremo, que anularon varias sentencias del TSXG en asuntos vinculados al Álvaro Cunqueiro, al considerar que la participación del magistrado podía generar dudas objetivas sobre su neutralidad. Estas resoluciones han reforzado los argumentos de quienes defendían su apartamiento de determinados casos.
La decisión ha provocado reacciones en el ámbito judicial. La asociación Xuíces e Xuízas para a Democracia ha criticado duramente la medida, al entender que rompe con los procedimientos habituales para reorganizar secciones y supone un cuestionamiento de la independencia judicial. Además, advierten de que el cambio “desmantela” una sección con experiencia consolidada en asuntos de especial complejidad.

