Galicia, conmocionada por el cierre de Sargadelos

Partidos, sindicatos y alcaldes de la zona piden respuestas a la Xunta de Galicia tras el anuncio del cierre de la planta de Cervo mientras los trabajadores de la planta de Sada contienen la respiración
Imagen de archivo de cerámica de Sargadelos | EP
Imagen de archivo de cerámica de Sargadelos | EP

El anuncio del cierre de la planta de producción de Sargadelos en Cervo ha provocado una fuerte conmoción en Galicia, que ha sido testigo del adiós de todo un emblema cultural y un símbolo de su identidad. En este contexto, todas las miradas se dirigen hacia la Xunta de Galicia, a la que partidos y sindicatos exigen soluciones. Mientras tanto, los trabajadores de la otra planta de la empresa, en Sada, contienen la respiración ante la incertidumbre por su situación.

La Xunta apuesta por el diálogo para encontrar soluciones

Desde el Gobierno gallego han destacado la trayectoria de Sargadelos como un referente industrial y cultural de Galicia y han manifestado su confianza en que, con el esfuerzo de todas las partes, se encuentren soluciones que eviten el cierre. Han insistido en que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social está actuando dentro de la legalidad y que las sanciones impuestas a la empresa no justifican una decisión tan drástica.

La Xunta ha recalcado que la multa impuesta es de apenas 5.000 euros y que la corrección de las deficiencias detectadas no debería suponer una barrera insalvable para la continuidad de la actividad. Han recordado que el cumplimiento de la normativa de seguridad laboral no es un obstáculo para la empresa, sino una garantía para que los trabajadores puedan desempeñar su labor en condiciones adecuadas. Además, han ofrecido su colaboración para asesorar en la adaptación de las instalaciones, recordando que estas están catalogadas como Bien de Interés Cultural desde 2014.

El BNG exige una intervención inmediata de la Xunta

Desde el Bloque Nacionalista Galego, su viceportavoz, Olalla Rodil, ha instado a la Xunta a actuar de forma inmediata para impedir el cierre de la planta, que considera «un auténtico emblema» de Galicia. Rodil ha advertido de que la desaparición de Sargadelos supondría no solo la pérdida de cientos de puestos de trabajo, sino también la destrucción de una parte esencial del patrimonio cultural gallego.

La diputada ha recordado la importancia histórica de la empresa, ligada a figuras como Isaac Díaz Pardo y Luis Seoane, y ha subrayado la necesidad de que la administración gallega no se mantenga al margen. El BNG ha anunciado que registrará iniciativas en el Parlamento para exigir la intervención de la Xunta y garantizar la continuidad de la empresa.

El PSdeG expresa «preocupación» y exige respuestas

Desde el Partido Socialista de Galicia, la secretaria de Organización, Lara Méndez, ha manifestado que el cierre de Sargadelos es una «noticia preocupante» y ha adelantado que su grupo ha registrado preguntas en el Parlamento gallego para exigir respuestas a la Xunta.

Por su parte, el presidente de la Deputación de Lugo, José Tomé, ha calificado el anuncio del cierre como «inaceptable» y ha instado a la Xunta a actuar con firmeza. Tomé ha recordado que el cierre patronal no puede llevarse a cabo sin autorización de la autoridad laboral y ha advertido de que la empresa debería presentar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) extintivo para proceder legalmente. Además, ha sugerido que esta decisión podría ser una «medida de presión» del propietario hacia la Xunta.

«Un mazazo» para A Mariña

Los alcaldes de los municipios más afectados han expresado su desconcierto y preocupación. La regidora de Cervo, Dolores García, ha afirmado que desconocía que la empresa estuviera considerando el cierre y ha pedido «agotar todas las vías de diálogo» antes de tomar una decisión definitiva.

El alcalde de Xove, Demetrio Salgueiro, ha calificado la situación como «rocambolesca» y ha destacado el impacto que tendría el cierre en una comarca que ya ha sufrido con la crisis de Alcoa. Por su parte, el alcalde de O Valadouro, José Manuel Lamela Piñeiro, ha descrito el anuncio como «un mazazo» y ha lamentado las consecuencias para los trabajadores y la economía local.

Mariña Gueimunde, alcaldesa de Viveiro, ha enfatizado que Sargadelos es «un puntal» para la economía de la comarca y que su desaparición sería «una desgracia». Finalmente, Francisco Cajoto, alcalde de Foz, se ha mostrado sorprendido por la noticia, ya que «se suponía que la situación iba por buen camino».

Los sindicatos denuncian la gestión empresarial

Desde UGT han lamentado que el cierre «no es una sorpresa», recordando que en 2018 ya advirtieron sobre la gestión de la empresa. Han señalado que la decisión del administrador único es «una bravuconada» y han acusado a la dirección de utilizar el cumplimiento de la legislación laboral como excusa para justificar un cierre que podría obedecer a otras razones.

El sindicato ha recordado los episodios de persecución sindical que han tenido lugar en la empresa y ha advertido de que la pérdida de Sargadelos supondría la desaparición de una de las empresas más emblemáticas de Galicia, con la consiguiente pérdida de más de 200 empleos directos e indirectos.

Preocupación en la planta de Sada

Los trabajadores de la fábrica de Sargadelos en Sada han recibido con inquietud la noticia del cierre en Cervo. El presidente del comité de empresa, Salvador González, ha afirmado que no han recibido ninguna notificación sobre una medida similar en su planta, pero que están «expectantes y preocupados».

Por otro lado, la Asociación Cultural Irmáns Suárez Picallo ha anunciado una concentración el 13 de abril frente a la fábrica de Cerámicas do Castro, en Sada, para protestar contra el cierre de la planta en Cervo y exigir la protección del legado de Sargadelos.

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