Las autoridades gallegas han interceptado un barco con bandera portuguesa que transportaba cerca de 250 kilos de pulpo, presuntamente capturado de manera ilegal durante el período de paro biológico, que comenzó el 1 de abril.
La operación fue llevada a cabo el pasado miércoles por el Servicio de Gardacostas de Galicia en colaboración con la Guardia Civil, en la costa de Oia. Según ha informado la Consellería do Mar, a bordo de la embarcación se encontraron más de 800 cacharros, utensilios cuya utilización está prohibida para la pesca en la Comunidad.
El suceso ha generado especial controversia, ya que los pescadores gallegos no pueden salir a capturar pulpo en estos momentos debido a la veda impuesta para proteger la especie en Galicia, que se inició esta misma semana y se prolongará hasta el final del mes de junio.
En un comunicado, la Cofradía de Pescadores de A Guarda ha lamentado que este tipo de actividad pesquera de buques portugueses en aguas españolas sin respetar la normativa española lleva ocurriendo «muchos años».
«El descanso semanal y horarios que tenemos que cumplir nosotros ellos no lo cumplen y aprovechan para pescar en nuestras aguas y cuando llegamos al caladero nuestro primer día laboral ya están calados sus aparejos», ha lamentado.