El pleno del Ayuntamiento de Monforte de Lemos aprobó la asignación de una dedicación exclusiva para el alcalde, José Tomé, con una retribución anual de 62.555 euros brutos. La decisión salió adelante con el respaldo de los ocho concejales del PSOE y el voto del propio regidor, que actualmente ejerce como edil no adscrito, mientras que toda la oposición votó en contra.
El acuerdo llega semanas después de que Tomé abandonase la militancia socialista y renunciase a la presidencia de la Deputación de Lugo tras conocerse una denuncia interna por un presunto caso de acoso sexual. Hasta ese momento, su principal fuente de ingresos procedía de la institución provincial, por lo que el nuevo salario municipal viene a cubrir la pérdida de esa retribución.
Durante el debate plenario, el alcalde defendió que la cantidad aprobada es acorde al cargo y subrayó que se sitúa por debajo de lo que percibía como presidente de la Deputación. También comparó su nómina con sueldos de anteriores regidores para restar excepcionalidad a la medida y reivindicó su derecho a cobrar por una dedicación exclusiva, asegurando sentirse tranquilo y confiado en que la situación personal que atraviesa se aclarará.
Desde el PSOE gallego, el portavoz de la ejecutiva, Julio Torrado, evitó posicionarse sobre el fondo del asunto y recordó que las decisiones en el ámbito municipal corresponden a los grupos locales, defendiendo la autonomía de los concejales socialistas para votar según su criterio.
Las críticas llegaron desde todos los grupos de la oposición. Esperta Monforte cuestionó especialmente el procedimiento seguido, al considerar que la medida obliga a reajustar unas cuentas municipales aprobadas recientemente. Según este grupo, la modificación de partidas presupuestarias incrementa de forma notable el coste real del sueldo del alcalde, si se tienen en cuenta las cotizaciones sociales.
El Partido Popular también mostró su rechazo. Su portavoz, Katy Varela, puso el foco en la oportunidad ética de la decisión y sostuvo que el salario se aprueba justo después de que Tomé dejase de percibir ingresos de la Deputación. A su juicio, el respaldo socialista evidencia un apoyo político expreso al regidor.
El BNG, por su parte, consideró injusto que la ciudadanía tenga que asumir el impacto económico derivado de esta situación y criticó igualmente el aumento de las dietas por asistencia a órganos municipales, que calificó de innecesario en el contexto actual.
