La Xunta de Galicia ha aprobado un paquete extraordinario de medidas dotado con 157 millones de euros para hacer frente al impacto económico derivado de la guerra en Irán, con un conjunto de actuaciones centradas en sostener a los sectores productivos, proteger a los hogares y acelerar la transición energética.
El plan, presentado por el presidente del Gobierno gallego, Alfonso Rueda, incluye una veintena de líneas de actuación que combinan ayudas financieras, políticas de choque energético y reformas administrativas. Entre las partidas más relevantes destacan los 62 millones de euros en financiación para empresas y pymes, destinados a garantizar liquidez ante el aumento de los costes energéticos y las disrupciones en las cadenas de suministro.
Además, se habilitará un procedimiento urgente que permitirá resolver solicitudes de financiación en un máximo de diez días, junto con una simplificación administrativa para proyectos estratégicos vinculados a energías renovables, digitalización e industria verde.
En el ámbito social, el Ejecutivo autonómico destinará más de seis millones de euros a medidas de protección para hogares vulnerables, incluyendo moratorias en alquileres de vivienda pública, apoyo al transporte y agilización de ayudas como el bono social térmico o la renta de inserción social.
Los sectores productivos recibirán un impulso específico con cerca de 45 millones de euros. El pesquero contará con 25,5 millones para modernizar infraestructuras, mientras que el sector agrario dispondrá de 19,4 millones para avanzar en eficiencia. También se reservan 5 millones para promoción turística, en un contexto internacional marcado por la inestabilidad.
El plan incorpora asimismo medidas de medio y largo plazo, con casi 40 millones destinados a eficiencia energética, rehabilitación de edificios y fomento del autoconsumo, con el objetivo de reducir la dependencia exterior.
La oposición critica la falta de ambición
Las medidas han sido duramente cuestionadas por la oposición. Desde el BNG, la viceportavoz Olalla Rodil calificó el paquete de “vergonzoso” y acusó al Ejecutivo de actuar “tarde y sin ambición”. A su juicio, muchas de las iniciativas anunciadas no son nuevas y no ofrecen soluciones reales para sectores como el primario.
Rodil también censuró especialmente la inversión en promoción turística, al considerar “indecente” plantear la crisis internacional como una oportunidad económica en medio de un conflicto bélico.
En la misma línea, la viceportavoz del PSdeG, Lara Méndez, sostuvo que la dotación es “insuficiente”, al entender que gran parte de los fondos se canalizan a través de créditos y no de ayudas directas, lo que limita su impacto en familias y empresas.
Por su parte, el portavoz del PPdeG, Alberto Pazos Couñago, restó importancia a las críticas y las calificó de “previsibles”, defendiendo la capacidad del Gobierno gallego para adaptar las medidas en función de la evolución del conflicto y apelando a la confianza en su gestión en anteriores crisis.

