La Xunta de Galicia apuesta por el sector minero como pilar de su política industrial: la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, anunció en el Parlamento la próxima convocatoria de nuevos derechos mineros que incluirán tanto permisos de investigación como concesiones de explotación.
Entre las actuaciones más relevantes figura la posible reactivación de explotaciones emblemáticas como Corcoesto (Cabana de Bergantiños) y San Finx (Lousame), dos enclaves marcados por la polémica ambiental en los últimos años. El Ejecutivo gallego sostiene que su reapertura solo se producirá bajo un modelo “ordenado y sostenible”.
Más de 100 derechos mineros y foco en tierras raras
El plan contempla la salida a concurso de más de un centenar de derechos mineros en las cuatro provincias gallegas. La iniciativa abarca tanto recursos tradicionales —como granito, cuarzo o arcilla— como minerales estratégicos, entre ellos litio, cobre, tantalio o wolframio, esenciales para sectores como la automoción, la defensa o la industria aeroespacial.
La Xunta defiende que Galicia está en una posición privilegiada, al concentrar 18 de los 24 materiales considerados críticos por la Unión Europea. Por ello, insiste en que la comunidad “no puede quedarse al margen” del desarrollo de las tierras raras.
Impacto económico: hasta 7.000 millones de euros
Según las estimaciones del Gobierno autonómico, el conjunto de proyectos podría generar un impacto económico superior a los 7.000 millones de euros, con una inversión inicial cercana a los 200 millones.
En cuanto al empleo, se prevé la creación de 250 puestos de trabajo directos y hasta 750 indirectos, además de la puesta en marcha de planes sociales vinculados a los beneficios de las explotaciones, que serán determinantes en la adjudicación de los proyectos.
Debate ambiental y modelo de desarrollo
La reactivación de minas como San Finx y Corcoesto vuelve a situar sobre la mesa el debate entre desarrollo económico y protección del entorno. La Xunta insiste en que la explotación de estos recursos se realizará con altos estándares ambientales y sociales, evitando depender de terceros países con normativas más laxas.
Con esta estrategia, Galicia busca posicionarse como referente europeo en minería, en un contexto en el que el acceso a materias primas críticas se ha convertido en un factor clave para la competitividad industrial.
