El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, anunció que el Ejecutivo gallego trasladará a la Abogacía del Estado su intención de adherirse al recurso que el Gobierno central estudia presentar contra la indemnización a los herederos de Francisco Franco.
Rueda explicó que esta decisión se adopta tras el análisis de los servicios jurídicos de la comunidad, que consideran que “procede” apoyar esta iniciativa. En este sentido, recordó que la Xunta ha mantenido una postura «alineada con el Estado» durante todo el proceso que culminó con la sentencia del Tribunal Supremo, que confirmó la devolución del inmueble al patrimonio público.
Sin embargo, uno de los principales argumentos jurídicos de los Franco para recibir una indemnización millonaria del Estado es, precisamente, un informe encargado por la Xunta en tiempos de Alberto Núñez Feijóo en el que se concluía que, en caso de querer recuperar el Pazo de Meirás, sería necesario pagar a los herederos del dictador por su mantenimiento a partir de 1975.
Galicia insiste en gestionar el Pazo
Más allá del ámbito judicial, el Gobierno gallego mantiene su objetivo de asumir la gestión del recinto. Para ello, prevé abrir una vía de diálogo con el Ejecutivo que dirige Pedro Sánchez con el fin de determinar la fórmula más adecuada, ya sea mediante una cesión de uso o la transferencia de la titularidad.
No obstante, la Xunta condiciona este paso a que el Estado, actual propietario del pazo, lleve a cabo previamente las obras necesarias para garantizar su conservación. El Ejecutivo autonómico considera prioritario abordar una rehabilitación integral que permita mejorar el estado del conjunto y ampliar las áreas accesibles al público.
Un nuevo plan de usos “fiel a toda la historia”
En paralelo, la Consellería de Cultura trabajará en la elaboración de un nuevo plan de usos que actualice el diseñado en 2020. Este documento buscará ofrecer una visión completa del pasado del inmueble, incorporando tanto el legado de Emilia Pardo Bazán, impulsora de su construcción, como su etapa vinculada a la dictadura.
El objetivo es convertir el Pazo de Meirás en un espacio cultural dinámico, centrado en la creación contemporánea y la difusión de la cultura gallega, sin renunciar a su dimensión histórica.
Además, la Xunta propondrá la puesta en marcha de un proceso participativo abierto a la ciudadanía y a colectivos diversos. La intención es elaborar un documento plural y representativo, que recoja distintas sensibilidades en torno al futuro del pazo.

