Dora Carrera, una de las madres fundadoras de la Asociación Érguete y rostro emblemático de la lucha contra el narcotráfico en Galicia, falleció este fin de semana a los 93 años. Desde los inicios de la organización en 1985, Carrera participó activamente en protestas, campañas de concienciación y programas de apoyo a familiares de víctimas de las drogas.
La asociación, de la que seguía siendo vicepresidenta, confirmó su fallecimiento a través de un comunicado en el que la recuerdan como uno de sus “faros”. Destacan su orgullo por sus hijos, especialmente por Esteban, fallecido víctima de la adicción, y aseguran que su legado seguirá inspirando la labor de Érguete. «Él se marchó antes de tiempo, pero Dora continuó la lucha de Érguete hasta este sábado. Nosotros seguiremos por ella, por Esteban, por su familia y por todas las personas que hicieron y harán de Érguete otro hijo más de Dora», apuntan.

Sus compañeras recuerdan su fuerza y dedicación con numerosas anécdotas, como la vivida el pasado verano. A pesar del calor, Carrera se trasladó al centro penitenciario de A Lama para compartir una jornada con personas presas por problemas de adicción, acompañándolas mientras aprendían a pedir perdón por los daños causados a sus familias y víctimas. «Les contó la historia de su hijo y escuchó la de cada uno de ellos. Los abrazó y se marchó con una sonrisa de oreja a oreja», relatan desde la asociación.
El comunicado también destaca su carácter combativo, recordando cómo gritaba con rabia durante la Operación Nécora, que permitió condenar a destacados narcotraficantes como Laureano Oubiña. Al mismo tiempo, subrayan su capacidad para soñar y transmitir esperanza. “Dora creía que se podía vencer a los narcotraficantes y salvar a los hijos afectados, y nos enseñó que se podía ganar. Ese ejemplo nos queda para siempre”, relatan.
La asociación concluye su mensaje de despedida evocando la gala de los 40 años de Érguete en Vigo, donde Carrera, rodeada de amigos y compañeros, recibió el reconocimiento de toda una sociedad que jamás dejará de aplaudirla.
