El presidente de la Xunta y líder del PP gallego, Alfonso Rueda, ha reclamado que la justicia actúe “con toda su fuerza” en los casos Kitchen y Koldo, coincidiendo con el inicio de ambos procesos judiciales esta misma semana. El dirigente autonómico ha insistido en que, si se acreditan delitos, “debe caer el peso de la ley” sobre los culpables en ambos procedimientos, rechazando que se utilice uno de ellos para desviar la atención del otro.
Unas contundentes declaraciones que llegan no sin subrayar las diferencias entre ambos casos, señalando que el de Kitchen afecta a responsables de un Gobierno “que ya no lo es desde hace años”, mientras que el caso Ábalos se refiere a personas que, aunque ya no forman parte del Ejecutivo, mantienen vínculos con el actual Gobierno. Con todo, el presidente gallego recalcó que corresponde a los tribunales determinar responsabilidades.
Alfonso Rueda criticó la actitud de algunos dirigentes políticos, a quienes acusó de “hablar mucho de uno para que no se hable del otro”, e insistió en la necesidad de abordar ambos casos con el mismo criterio y exigir responsabilidades judiciales si procede. Una responsabilidad que llega tras dos años de investigación en el Caso Koldo, y que se ha hecho esperar más de una década en el Caso Kitchen, 13 años después de que saliera a la luz.
El caso Kitchen, 13 años después
El juicio oral de la operación Kitchen, que arrancaba este 6 de abril en la Audiencia Nacional, está previsto que se extienda hasta el próximo 30 de junio. La causa, que forma parte de la macroinvestigación del caso Villarejo, investiga un presunto operativo político encauzado a conseguir documentación custodiada por el entonces tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, con el objetivo de impedir que la Justicia tuviese acceso a pruebas sobre la financiación irregular del partido.
Durante los próximos tres meses, veremos en el banquillo a grandes figuras del Partido Popular como Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal, Soraya Sáenz de Santa María o Juan Ignacio Zoido, pero no como investigados. La excúpula del partido será citada únicamente como testigo, a pesar de los intentos de reapertura de la Fiscalía Anticorrupción. La Audiencia Nacional les mantiene así fuera de la trama y centra su objetivo en los antiguos responsables, como es el caso del exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y a su entonces secretario de Estado, Francisco Martínez.
La trama de las mascarillas, a juicio
Tan solo un día después, arrancaba en el Tribunal Supremo la causa contra el exministro socialista José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, acusados de supuestas irregularidades en la adjudicación de contratos de mascarillas durante la pandemia, en la que también se implica al empresario Víctor de Aldama.
La Fiscalía Anticorrupción les acusa de delitos como organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación, con penas de hasta 24 años de cárcel para Ábalos, 19 años para Koldo García y 7 años para Aldama, este último beneficiado por colaborar con la justicia.
Durante las dos primeras jornadas, hemos escuchado la declaración de testigos clave como familiares y personas del entorno de los acusados. Entre ellas, el propio hermano de Koldo García, quien admitió haber recogido sobres con dinero en la sede del PSOE en Ferraz que podrían estar vinculados a la trama. Otros testigos, como el caso de una exempleada vinculada al entorno de Ábalos, negaron favoritismos directos, al tiempo que se sigue analizando el papel de contrataciones y presuntos amaños en el proceso.
