Si hace unos meses Ribeira sorprendía con una señal en un cementerio que sólo permitía el paso a los difuntos, en los últimos días sus vecinos han vuelto a encontrarse con una imagen insólita: una urna funeraria vacía abandonada en pleno paseo marítimo de la playa de Coroso, donde sus propietarios habrían tirado las cenizas del difunto previamente.
El hallazgo que encendió las redes sociales
El asunto salió a la luz después de que un usuario compartiera el pasado martes una fotografía en el grupo de Facebook ‘Cambiemos Ribeira’. En la imagen se podía ver claramente una urna abierta y aparentemente vacía, abandonada en el paseo. La publicación no tardó en viralizarse, despertando todo tipo de reacciones entre los vecinos.
«Si no lo veo no lo creo», «pasé por ahí y me quedé anonadada» o «quedo pasmado pola falta de respecto e empatía da persoa que tirou iso», fueron algunas de las respuestas de otros usuarios de redes sociales. Eso sí, hubo quien prefirió tomárselo con humor: «os muxos e os lorchos teñen que comer», «é un cacharro de pillar polbos» o «iso é para gardar os chopos cando se pescan».

Además, otros vecinos alertaron de que habían visto previamente la urna: el domingo por la mañana «estaba flotando en el mar», mientras que una usuaria compartió una imagen del mismo recipiente en idéntica ubicación, aunque cerrada. Esta secuencia llevó a muchos a deducir que las cenizas del difunto habrían sido esparcidas en la zona, presumiblemente en la playa o sus inmediaciones.
Prácticas ilegales y posibles sanciones
Más allá de lo llamativo del suceso, cuyas circunstancias están todavía por esclarecer, ambas acciones podrían acarrear consecuencias legales.
En Galicia esparcir cenizas en un entorno natural sin autorización está prohibido, especialmente cuando se realiza en espacios públicos o protegidos. Este tipo de infracción puede conllevar multas que oscilan entre los 600 y los 6.000 euros, dependiendo de la normativa aplicable. Para hacerlo legalmente, se requiere autorización de la Dirección General de la Marina Mercante, usar urnas biodegradables y, a menudo, hacerlo desde embarcaciones a una distancia segura de la costa
Por otro lado, abandonar la urna en la vía pública también constituye una infracción. Estos recipientes deben gestionarse correctamente como residuo, depositándose en un punto limpio o siguiendo las indicaciones municipales. El incumplimiento puede suponer sanciones adicionales por vertido incontrolado, que en algunos casos alcanzan varios miles de euros.
