Jorge Morillo, gallego en Emiratos: “Escuchar cómo revientan los drones acojona, pero aquí me siento más seguro que en España”

Morillo, a la derecha, durante un iftar con amigos en una terraza de Dubái
Morillo, a la derecha, durante un iftar con amigos en una terraza de Dubái

A Jorge Morillo, gallego de Santiago de Compostela y con raíces en A Pobra do Brollón y Monforte de Lemos, la vida lo llevó hace casi tres lustros a Emiratos Árabes Unidos. Lo que empezó como una aventura laboral en 2009 se convirtió en un hogar permanente. Hoy, tras 15 años en el país, habla con serenidad sobre cómo se vive desde dentro una crisis regional marcada por el lanzamiento de más de 700 drones y misiles a apenas 120 kilómetros en línea recta de su casa.

Lo hace mientras pasea a su perra por las calles de un país que, asegura, “sigue funcionando con total normalidad”. Morillo recuerda que llegó por primera vez a Emiratos en 2009, regresó un tiempo a España y volvió definitivamente en 2014. Desde entonces, dice, su vida está allí: “Mi trabajo, mis relaciones, mi día a día… Técnicamente soy un expatriado, pero ya considero este país como mi segunda casa”.

Por eso, incluso cuando estalló la tensión en la región, no dudó: “En ningún momento me planteé volver. Primero, porque es donde estoy afincado. Y segundo, porque es un país tremendamente seguro. Lo era antes, lo es ahora y lo seguirá siendo”. La ofensiva iraní de más de 700 drones y misiles como espuesta directa al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel ha afectado directamente a varios países del Golfo, incluidos Emiratos Árabes Unidos. “Nos cogió a contrapié”, admite. “Teníamos una sensación casi garantizada de seguridad. Y aun así, ocurrió”. El impacto psicológico fue inevitable: “Escuchar cómo revientan los drones y los misiles… acojona. No te voy a mentir”.

Pero destaca la respuesta del país: “El sistema de defensa funcionó fantásticamente. El gobierno fue súper transparente. Cualquier ciudadano pudo ver las luces en el cielo, como fuegos artificiales, de cómo se interceptaban los drones”. Según los datos oficiales que cita, más del 97% de los proyectiles fueron neutralizados antes de tocar suelo. Los daños fueron mínimos: “Algún edificio, un drone que cayó en el aeropuerto… y, por desgracia, tres muertos, pero no por explosiones, sino por la caída de restos interceptados”. Según los datos oficiales difundidos por Emiratos, se interceptaron 167 misiles y 541 drones, con daños mínimos en infraestructuras y tres fallecidos por la caída de restos tras las interceptaciones.

A pesar del susto, la vida cotidiana no se ha detenido. “La situación ahora mismo es de normalidad absoluta. No solo en apariencia: en realidad. Mientras hablamos, estoy paseando a la perra”. No ha llamado a la embajada, no ha preparado maletas ni contempla la idea de volver a España. La gestión de crisis anteriores —desde el COVID hasta las inundaciones de 2024— le ha reforzado la confianza en las instituciones locales. “Puede que la región viva tiempos inciertos, pero tal y como se están gestionando las cosas, este sigue siendo un buen sitio para vivir. No es solo que haya oportunidades o que se paguen pocos impuestos. Es cómo se gestionan las crisis y la sensación real de seguridad”.

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