El Ministerio del Interior asumirá la inversión de 7,5 millones de euros para construir la futura comisaría de la Policía Nacional de Ferrol-Narón en una parcela del antiguo cuartel de Sánchez Aguilera, en una actuación incluida en el Plan de Infraestructuras para la Seguridad del Estado. La operación permitirá sustituir unas dependencias policiales envejecidas y dispersas, y concentrar en un único inmueble servicios que desde hace años reclaman una renovación integral.
La nueva sede reunificará las actuales instalaciones de San Amaro y de la avenida do Rei, edificios levantados en las décadas de los sesenta y setenta que, según coinciden las distintas administraciones, han quedado claramente superados para las necesidades operativas, funcionales y de atención al ciudadano de la Policía Nacional en el área de Ferrol y Narón.
El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, explicó que la futura infraestructura será similar en tamaño a la nueva comisaría de Lugo, aunque introdujo un matiz importante: la lucense está concebida como comisaría provincial, mientras que la de Ferrol-Narón tendrá carácter de comisaría local, si bien dimensionada para atender a una población amplia y a un volumen de actividad considerable. La referencia de Lugo, por tanto, sirve para hacerse una idea de la envergadura del edificio, pero no implica una reproducción exacta del modelo.
Acuerdos y plazos
Blanco enmarcó el anuncio como un paso relevante dentro de la modernización de las infraestructuras de seguridad del Estado y subrayó que el Gobierno central ya ha reservado la financiación necesaria para ejecutar el proyecto. A partir de ahí, señaló, el siguiente trámite indispensable es la cesión efectiva de la parcela por parte del Concello de Ferrol al Ministerio del Interior, un movimiento administrativo que permitirá iniciar la redacción del proyecto, licitarlo posteriormente y, en una fase posterior, sacar a concurso y ejecutar la obra.
El delegado evitó comprometer un calendario cerrado, pero sí apuntó que, si los trámites avanzan con normalidad, la nueva comisaría podría estar lista a finales del próximo mandato. En todo caso, insistió en que hay pasos que no dependen exclusivamente ni de la Delegación del Gobierno ni del propio Ministerio, por lo que los plazos estarán condicionados por la coordinación entre administraciones y por la rapidez con la que se complete la cesión de los terrenos.
Por su parte, el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, confirmó el acuerdo entre el Concello y el Ministerio del Interior para situar la nueva comisaría en el ámbito de Sánchez Aguilera. El regidor aseguró que los trámites para cerrar la iniciativa “fueron intensos” en los últimos meses, defendió que el emplazamiento escogido “responde tanto al interés del Ministerio como de la ciudad” y se mostró “muy satisfecho” por el punto de acuerdo alcanzado. Además, definió la operación como un proyecto “estratégico” para Ferrol y sostuvo que la ciudad está “más cerca que nunca” de contar con una nueva comisaría.
Rey Varela defendió también que el gobierno local ha trabajado para hacer compatible el desarrollo de esta infraestructura con la ordenación urbanística del antiguo cuartel, uno de los grandes ámbitos pendientes de transformación en la ciudad. En esa línea, sostuvo que la cesión de la parcela puede abordarse sin necesidad de esperar a que culmine toda la tramitación urbanística del conjunto, lo que permitiría al Ministerio avanzar ya en la contratación de la redacción del proyecto.
Tres años de retraso
Frente a esa interpretación, el portavoz del PSOE en el Concello, Ángel Mato, puso el foco en que la actuación será financiada íntegramente por el Ministerio del Interior y defendió que las gestiones previas que hicieron posible situar la futura comisaría en Sánchez Aguilera se remontan al anterior mandato municipal. Mato reivindicó el trabajo desarrollado cuando era alcalde para desbloquear el convenio con el Ministerio de Defensa, formalizado en marzo de 2023, un paso que permitió encauzar la incorporación de esos terrenos al desarrollo municipal y abrir la puerta a equipamientos públicos como esta nueva infraestructura policial.
El exalcalde recordó además que, en la recta final de su mandato, ya se habían producido contactos y visitas al ámbito con responsables policiales para avanzar en esta solución. A su juicio, el proyecto no arranca ahora, sino que es el resultado de un trabajo previo que dejó encarrilada tanto la disponibilidad del suelo como la posibilidad de destinar parte del antiguo acuartelamiento a servicios públicos de gran tamaño.
Mato centró su crítica en que, tres años después del cambio de gobierno municipal, el Concello todavía no ha completado la cesión de la parcela al Ministerio del Interior. En su opinión, esa falta de movimiento administrativo está retrasando una actuación que podría encontrarse ya en una fase más avanzada. El dirigente socialista sostiene que, con una mayor agilidad municipal, la comisaría no solo tendría ya consignación económica, sino que incluso podría estar entrando en fase de redacción del proyecto.

