Varios pescadores de la ría de Ferrol, pertenecientes a la cofradía local, han trasladado su preocupación por la presencia continuada de grandes cantidades de toallitas higiénicas en el fondo marino de una zona situada frente a la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Cabo Prioriño. Según explican, el problema se ha intensificado desde las pasadas Navidades de 2025 y está afectando de forma directa a su actividad diaria.
Se trata de un área especialmente productiva, en la que faenan casi a diario tres o cuatro embarcaciones del pósito de Ferrol y donde, según detallan, concentran entre el 80 y el 90 % de sus jornadas de pesca. Dependiendo de la época del año, en ese punto capturan especies como robaliza, centolla u otras especies de temporada. Sin embargo, desde hace meses, aseguran que gran parte de lo que sube a bordo no es pescado, sino toallitas enredadas en los aparejos.
Uno de los pescadores afectados, que ha contactado con enfoques.gal, explica que en muchos días “prácticamente no se puede trabajar”, ya que sacan del fondo “kilos y kilos de toallitas” que quedan atrapadas en las redes. Asegura que llegan a llenar capachos enteros con este tipo de residuos y que el problema no se limita a la pérdida de tiempo, sino que está provocando daños materiales: “hay redes que hay que cortar o tirar porque quedan inservibles”. Además de la reducción de las capturas, los marineros señalan el impacto económico que supone tener que reponer aparejos dañados y ver mermada la rentabilidad de jornadas que, hasta hace poco, eran habituales y productivas.
Un problema recurrente desde finales de 2025
Los afectados recuerdan un episodio similar ocurrido en 2017, aunque lo definen como algo puntual. La diferencia, subrayan, es que ahora la situación se repite con frecuencia desde antes de las Navidades de 2025 y no parece remitir. Según su testimonio, los episodios más intensos coinciden con días de lluvias torrenciales y con jornadas de mar revuelto, cuando el fondo se mueve y los residuos vuelven a aparecer en mayor cantidad.
Aunque en esa zona también faenan de manera ocasional embarcaciones de otros puertos cercanos, como Ares o Mugardos, los pescadores explican que son sobre todo esas tres o cuatro embarcaciones de Ferrol las que trabajan allí de forma continuada, por lo que perciben el problema con más claridad. El grupo asegura disponer de un atestado policial que da fe de lo que encuentran durante sus jornadas de trabajo y confirma que, al menos, una de las embarcaciones ya ha interpuesto una denuncia ante las entidades con competencia en la materia.
Según relatan los propios marineros, trasladaron esta situación tanto al director de la planta como a responsables de EMAFESA, la empresa mixta que gestiona el ciclo del agua. La respuesta que recibieron, siempre según su versión, fue que desconocían la existencia del problema, que la depuradora cumple con los protocolos establecidos y que los residuos podrían proceder de otros puntos de la ría o incluso estar relacionados con el tráfico marítimo, como el paso de cruceros.
Los pescadores discrepan de esa interpretación y aseguran que, por la localización y la reiteración de los episodios, el foco estaría en la EDAR de Cabo Prioriño. No obstante, reconocen que desconocen si la llegada de las toallitas al mar responde a un vertido intencionado o a algún tipo de incidencia técnica o puntual en el sistema de depuración.
La EDAR de Cabo Prioriño gestiona las aguas residuales procedentes de las redes de Ferrol y Narón. El sistema de saneamiento de la ría incluye colectores, estaciones de bombeo y tanques de tormentas diseñados para absorber picos de caudal, especialmente durante episodios de lluvias intensas. Estos momentos son, habitualmente, los más exigentes para las infraestructuras de depuración. En ocasiones de gran tensión del sistema, se activan aliviaderos para evitar que este colapse. En esos casos, el agua se vierte directamente a ríos o al mar sin tratamiento, arrastrando toallitas y otros residuos.
Las toallitas higiénicas, pese a comercializarse en muchos casos como “desechables”, son un residuo conocido por generar problemas en redes de saneamiento y depuradoras, al no desintegrarse como el papel higiénico. Su presencia provoca atascos, averías y sobrecostes en el tratamiento de aguas, una problemática que ha sido señalada de forma recurrente por el sector del agua y por las administraciones públicas. Para los pescadores, más allá de la causa concreta, la prioridad es que se investigue el origen de estos residuos y se adopten medidas que eviten que sigan apareciendo en una de las zonas en las que desarrollan la mayor parte de su trabajo. Insisten en que el problema ya tiene un impacto real en su actividad diaria y en la viabilidad de sus jornadas de pesca.
