Xana es una labradora de 9 años que tiene un problema poco común: su bondad la ha dejado sin hogar. «Tranquila, cariñosa, se lleva bien con todos», así la describen desde la Asociación Cadeliños, que ahora se hace cargo de ella.
Tras pasar toda su vida con una familia, Xana fue entregada a otro hogar. Sin embargo, uno de los miembros de la nueva familia, acostumbrado a otro tipo de perros, nunca aceptó su carácter tranquilo y cariñoso.
Después de un año en esa situación, Cadeliños se ha hecho cargo del caso y busca una familia definitiva que valore su carácter tranquilo y su capacidad de convivencia. Aseguran que Xana es compatible con niños, otros perros, gatos e incluso ovejas, y será entregada esterilizada, vacunada, desparasitada y con chip.
Desde Cadeliños animan a las personas interesadas en adoptarla o en conocer más sobre su caso a ponerse en contacto con la asociación, que gestiona el proceso de adopción.
