La sección sindical de la CIG en el Concello de Ferrol cuestionó las declaraciones del alcalde, José Manuel Rey Varela, sobre la dotación del servicio municipal de bomberos y la reclasificación profesional anunciada tras el incendio de Recimil. El sindicato sostiene que no se trata de una ampliación “nueva” de plantilla, que el salto del subgrupo C2 a C1 no puede aplicarse de forma automática y que la investigación del accidente debe blindarse con medidas de custodia del material implicado, 24 de febrero de 2026.
El pronunciamiento sindical llega un día después de que Rey Varela afirmara que el parque alcanzará “50 efectivos” en 2026 y defendiera que el Concello informará “con total transparencia” sobre las dos investigaciones abiertas: la del origen del fuego y la del accidente laboral del bombero herido.
Discrepancias
En su comunicado, la CIG centra parte de la discrepancia en una distinción básica: plazas previstas no equivale necesariamente a puestos ocupados. Como respaldo, el sindicato remite a documentación municipal que ya contempla un número de plazas superior a 50. El “Cadro do persoal no Orzamento 2026” del Concello recoge 53 plazas en el apartado de Extinción de Incendios (2 de sargento, 41 de bombero/a conductor/a y 10 de cabo), con 18 vacantes y 35 en propiedad, según el propio documento.
A partir de ahí, la CIG sostiene que el anuncio de “50” no debería presentarse como una ampliación estructural, sino —en todo caso— como un objetivo de cobertura o disponibilidad de efectivos. El alcalde, por su parte, enmarcó la cifra en los procesos selectivos recientes y llegó a calificarlo como “el mayor proceso de incorporación” en la administración local.
El segundo eje del comunicado es la categoría profesional. Rey Varela recordó que en diciembre se aprobó una mejora que permite pasar de C2 a C1 y afirmó que Ferrol y A Coruña serían “las únicas ciudades gallegas” con esa categoría para los bomberos. La CIG replica que, aunque la Relación de Puestos de Trabajo contemple puestos abiertos a C1/C2, eso no convierte el cambio en un ascenso colectivo inmediato. En documentación municipal asociada a la RPT figuran múltiples entradas de “Bombeiro conductor” con subgrupo “C1/C2”. El sindicato subraya que el paso a C1 exige procedimientos reglados —convocatoria, requisitos y pruebas— y no puede ejecutarse “en bloque” sin trámite.
Precintar la autoescalera
El comunicado también detalla actuaciones posteriores al accidente laboral. La CIG afirma que su delegado de prevención, Manuel Fernández Lorenzo, presentó por sede electrónica una solicitud para el precinto inmediato del vehículo autoescalera AEA 9, implicado en el siniestro.
Según el sindicato, el objetivo es preservar la cadena de custodia y garantizar que elementos técnicos —incluidos datos telemétricos— no puedan ser alterados, de modo que la investigación sea “objetiva e independiente”. La central sindical ya había anunciado días antes que pediría la intervención de la Inspección de Trabajo y reclamaba depurar responsabilidades por el accidente.
El incendio se declaró en la madrugada del 19 de febrero en Recimil y dejó cuatro heridos, entre ellos un bombero al que se le amputó una pierna, según informó Radio Ferrol. Días después falleció un joven de 19 años a consecuencia de las lesiones sufridas, de acuerdo con la misma emisora.
Mientras avanzan las pesquisas, el debate público se ha instalado en dos planos: esclarecer las causas del fuego y determinar si el operativo y los medios disponibles eran adecuados para una intervención de esa magnitud.
