El Ayuntamiento ha confirmado que el concierto de El Último de la Fila, previsto para el 13 de junio en A Coruña, no podrá celebrarse en el estadio de Riazor, lugar inicialmente anunciado. La administración municipal trabaja para localizar una alternativa que permita mantener la fecha y evitar una cancelación que afectaría a miles de asistentes.
Desde el principio se sabía que el uso de Riazor dependía del calendario deportivo del Deportivo, que podría disputar el playoff de ascenso a Primera División en esas mismas fechas. El Dépor necesita el estadio para los partidos del 7, 10, 14 y 21 de junio, lo que hace imposible montar y desmontar el escenario sin afectar el césped. La alcaldesa, Inés Rey, ha dejado claro que no hay margen temporal para compatibilizar ambos usos.
El problema de reubicar a 30.000 personas
A ello se suma otro condicionante: el Trofeo Teresa Herrera, que este año el club quiere reforzar con motivo de su 120 aniversario. La opción que se barajó inicialmente es aplazar el concierto al 30 de junio, lo que interferiría con la preparación del torneo. Con este escenario, el Ayuntamiento ha descartado de forma definitiva Riazor.
Ya se han vendido entre 24.000 y 30.000 entradas para el concierto, muchas de ellas de grada por lo que reubicar a ese volumen de público está siendo un problema, especialmente si el nuevo recinto no dispone de asientos o requiere instalaciones adicionales. La cancelación supondría un golpe económico para la promotora y para los asistentes que ya han reservado viajes.

Los posibles escenarios que barajan el Ayuntamiento y la promotora
La primera es el Muelle de Batería y Calvo Sotelo, un espacio que ya ha acogido grandes conciertos como Morriña Fest, Noites do Porto o el reciente recital de Arde Bogotá, que reunió a más de 14.000 personas. Es un recinto con experiencia y buena accesibilidad, pero carece de gradas fijas. Para acomodar a quienes compraron entradas de asiento sería necesario instalar estructuras temporales de gran tamaño, y aun así podría ser necesario dividir el evento en dos noches para alcanzar el aforo total.
La segunda opción es el estadio universitario de Elviña, un espacio inédito para conciertos. Cuenta con una grada lateral y una amplia explanada que permitiría montar un escenario y zonas de público, pero su uso implicaría una logística compleja de accesos, movilidad, seguridad y montaje, que tendrían que diseñarse prácticamente desde cero. También aquí podría ser necesario duplicar el concierto para cubrir la demanda.
Por ahora, la única certeza es que habrá concierto, pero no en el lugar previsto. La decisión final sobre el nuevo recinto se anunciará en los próximos días para que A Coruña pueda disfrutar de uno de los regresos musicales más esperados del año.


