La Xunta de Galicia ha iniciado la tramitación de la que será la primera Ley de Salud Pública propia de la comunidad, una normativa con la que el Gobierno gallego pretende reforzar la capacidad de respuesta ante crisis sanitarias como la pandemia de la covid-19 o amenazas emergentes como el hantavirus. El objetivo del Ejecutivo autonómico es aprobar el texto en el Consello y remitirlo posteriormente al Parlamento gallego a comienzos de 2027.
El anuncio fue realizado por el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, tras la reunión semanal del Gobierno gallego. Rueda defendió la necesidad de actualizar y modernizar el marco normativo vigente, ya que la actual Ley de Salud de Galicia, aprobada hace casi dos décadas, regula el sistema sanitario de forma general pero no desarrolla específicamente el ámbito de la salud pública.
Según explicó el mandatario autonómico, situaciones recientes como la pandemia del coronavirus o la aparición de enfermedades emergentes “evidencian la necesidad” de contar con herramientas jurídicas específicas para actuar con mayor rapidez y eficacia ante posibles riesgos sanitarios.
Refuerzo de la vigilancia y prevención
La futura normativa buscará mejorar la respuesta frente a riesgos sanitarios ya existentes y también ante nuevas amenazas que puedan surgir en el futuro. Para ello, contemplará mecanismos de vigilancia epidemiológica más avanzados, sistemas de alerta temprana y protocolos específicos de actuación ante emergencias sanitarias.
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, señaló que la ley nace con la intención de “modernizar el marco jurídico en materia de salud pública” y adaptarlo a desafíos actuales como el cambio climático, la globalización, la digitalización o el envejecimiento poblacional.
Además, destacó que Galicia presenta condicionantes propios, como la dispersión geográfica y el progresivo envejecimiento de la población, que hacen necesario un enfoque integral y sostenible de la salud pública.
Una visión integral de la salud
Uno de los ejes centrales de la futura normativa será la implantación del enfoque de “salud en todas las políticas”, de forma que cualquier decisión impulsada por las administraciones públicas tenga en cuenta sus posibles efectos sobre el bienestar de la ciudadanía. Además, la ley asumirá el modelo de “una sola salud”, integrando bajo una misma estrategia la salud humana, la salud animal y la protección del medio ambiente.
La nueva regulación prestará especial atención a la promoción de hábitos de vida saludables, fomentando medidas relacionadas con la alimentación equilibrada, la actividad física, el bienestar emocional y la prevención de conductas adictivas. También incluirá actuaciones destinadas a reforzar la protección frente a riesgos ambientales y alimentarios, así como mejorar la capacidad de detección precoz de enfermedades.
Otro de los objetivos será impulsar la creación de entornos más saludables en centros educativos, espacios de trabajo y ámbitos comunitarios, incorporando además las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y el análisis avanzado de datos para mejorar la prevención y la gestión sanitaria.
Participación ciudadana y coordinación institucional
Otro de los objetivos de la normativa será modernizar la gobernanza de la salud pública en Galicia mediante una mayor participación ciudadana, el impulso a la investigación y la innovación y la evaluación continua de las políticas sanitarias.
La Xunta también pretende reforzar la coordinación con los ayuntamientos, el Sistema Nacional de Salud y otros organismos competentes, garantizando además la equidad territorial en el acceso a las políticas y servicios de salud pública.
Consulta pública abierta
El Ejecutivo gallego ya ha abierto el trámite de consulta pública previa a la redacción definitiva del anteproyecto. A través del Portal de Transparencia y Gobierno Abierto, la ciudadanía y los diferentes colectivos podrán presentar aportaciones y sugerencias para contribuir a la elaboración de la nueva ley.
Desde la Xunta sostienen que esta normativa permitirá construir un modelo de sociedad “más saludable y equitativa”, mejorando tanto la salud individual como colectiva de la población gallega y reforzando la capacidad del sistema sanitario público para afrontar futuras emergencias.


