La Vía Verde Compostela-Tambre-Lengüelle, llamada a convertirse en la más extensa de Galicia, afronta ya su fase definitiva con el objetivo de estar plenamente operativa este otoño. Representantes de la Deputación da Coruña y del Concello de Santiago visitaron este martes las obras del último tramo pendiente entre A Sionlla y As Pereiras, en Santiago, donde comprobaron el avance de los trabajos y los retos técnicos surgidos durante la ejecución.
La comitiva institucional estuvo integrada por el vicepresidente provincial, Xosé Regueira; la alcaldesa compostelana, Goretti Sanmartín; los diputados provinciales Xosé Penas y Antonio Leira, además del concejal de Sustentabilidade Ambiental, Xesús Domínguez. El recorrido comenzó en la antigua estación de A Sionlla y finalizó en uno de los túneles del trazado en construcción.
Un recorrido de 36,5 kilómetros
Las administraciones implicadas sitúan el otoño como el plazo más realista para completar los tres tramos que atraviesan Santiago y conectarlos con el recorrido ya operativo entre Oroso y Cerceda. Una vez rematadas las actuaciones, la senda alcanzará 36,5 kilómetros de longitud, siguiendo el antiguo trazado ferroviario junto a los ríos Tambre y Lengüelle.
Durante la visita, Xosé Regueira destacó el valor estratégico del proyecto, al que definió como “uno de los elementos turísticos singulares y diferenciadores” del territorio. El vicepresidente provincial subrayó además que la Vía Verde no solo tendrá un uso recreativo, sino que favorecerá la movilidad sostenible entre Santiago y A Coruña, reducirá la huella de carbono y mejorará la conexión con espacios como el polígono industrial de A Sionlla.
Regueira también puso en valor la recuperación de la antigua estación ferroviaria como parte del patrimonio industrial de la comarca.
Seguridad y sostenibilidad
El vicepresidente provincial reconoció que las obras tuvieron que afrontar diversas incidencias técnicas, entre ellas desprendimientos de cascotes en uno de los túneles. Aun así, mostró su confianza en que los problemas puedan resolverse en los próximos meses para que el recorrido esté listo antes del próximo Año Xacobeo.
En la misma línea, Antonio Leira incidió en que la seguridad debe prevalecer durante toda la ejecución de los trabajos. El diputado provincial celebró además la colaboración entre administraciones, que calificó de “modélica”, y avanzó que la red gallega de vías verdes sumará este año diez nuevos kilómetros con la conclusión del proyecto compostelano.
Por su parte, Goretti Sanmartín recordó que 13 de los 36,5 kilómetros del itinerario discurren por el municipio compostelano. La alcaldesa destacó la inversión de más de 2,2 millones de euros, con una aportación municipal de 444.000 euros, y aseguró que la infraestructura supondrá una mejora ambiental, deportiva y económica para las parroquias del norte de Santiago, entre ellas Enfesta, San Caetano, Berdía, Busto y Nemenzo.
El reto futuro: unir Santiago y A Coruña
La regidora compostelana también señaló como próximos desafíos la conexión definitiva con el polígono de A Sionlla —situado a poco más de un kilómetro— y la recuperación integral de la vieja estación ferroviaria.
Más allá de la finalización del actual recorrido entre Cerceda y Santiago, las administraciones ya miran a una futura ampliación hacia A Coruña. Regueira calificó esa conexión entre la capital provincial y la capital gallega como “el reto definitivo” del proyecto y recordó que varios municipios ya respaldan la prolongación de cerca de veinte kilómetros adicionales.


