La Xunta de Galicia ha vuelto a poner en marcha una línea de ayudas destinada a impulsar la incorporación de nuevos conductores profesionales al sector del transporte, en un momento en el que las empresas continúan teniendo dificultades para cubrir vacantes tanto en el transporte de mercancías como en el de viajeros por carretera.
La medida, dotada con un presupuesto de un millón de euros, busca facilitar el acceso a la formación necesaria para obtener el certificado de aptitud profesional (CAP) y distintos permisos de conducción imprescindibles para trabajar como chófer profesional.
La convocatoria, publicada en el Diario Oficial de Galicia, contempla subvenciones dirigidas a personas que quieran iniciarse en la profesión o ampliar sus cualificaciones para mejorar sus opciones laborales en un sector con una elevada demanda de personal.
Hasta 2.400 euros por varios permisos
Entre las ayudas previstas se incluyen distintos apoyos económicos: hasta 1.200 euros para la obtención del CAP inicial o permisos de conducción profesionales y hasta 300 euros para ampliaciones de cualificación profesional. También cabe la posibilidad de acumular ayudas de hasta 2.400 euros al obtener varios permisos y tendrá un límite máximo de 3.900 euros por solicitante al combinar distintas líneas de subvención.
Las ayudas nunca podrán superar el coste real de la formación o de los trámites realizados por cada alumno. El plazo para presentar solicitudes permanecerá abierto hasta el próximo 30 de septiembre a través de la sede electrónica de la Xunta. Las acciones formativas subvencionables deberán realizarse entre finales de octubre de 2025 y septiembre de 2026.
En el caso del CAP, no será imprescindible aprobar el examen para acceder a la subvención, aunque los beneficiarios sí tendrán que acreditar que se presentan a varias convocatorias oficiales dentro del plazo establecido. De no cumplir ese requisito, podrían verse obligados a reintegrar parte de la ayuda recibida.
Con esta iniciativa, el Gobierno gallego pretende responder a un problema que afecta desde hace años al transporte por carretera: la falta de relevo generacional y la escasez de conductores cualificados. Una situación que no solo impacta a Galicia, sino que también se repite en numerosos países europeos, donde la demanda de profesionales sigue creciendo.


