La Televisión de Galicia convertirá en serie uno de los casos criminales más impactantes de los últimos años en Galicia. Esta semana comienza el rodaje de “O asasino do pelo roxo”, una producción de Zenit TV inspirada en el asesinato de Elisa Abruñedo, ocurrido en 2013 y resuelto una década después gracias a la utilización pionera de la genealogía genética en la investigación.
Rodaje en distintos escenarios de Galicia
La nueva ficción se grabará en diferentes puntos del territorio gallego, especialmente en el entorno de Santiago de Compostela. Municipios como Vedra, Teo, Ames, Brión, Noia, A Estrada o Val do Dubra servirán de escenario para la serie, junto a otros espacios naturales y costeros como la ría de Ares, las Fragas do Eume y varias localidades de Ferrolterra.
La producción combinará exteriores naturales e interiores cuidadosamente seleccionados para construir una atmósfera marcada por la tensión emocional y el peso del recuerdo.
Una mirada humana alejada del sensacionalismo
La serie estará dirigida por Inés Pintor, responsable de trabajos como El tiempo que te doy. El proyecto apuesta por un enfoque centrado en las víctimas y en las consecuencias emocionales del crimen, dejando en un segundo plano el morbo habitual de este tipo de relatos.
Según la directora, la intención es reflejar “la herida que permanece en una familia y en toda una comunidad”, además del desgaste vivido durante años por los investigadores implicados en el caso.
Seis episodios rodados íntegramente en gallego
“O asasino do pelo roxo” tendrá seis capítulos de 50 minutos y contará con un amplio reparto encabezado por Adrián Ríos, Sergio Abelaira, Manu Estévez, Xosé M. Esperante, Isabel Garrido, Alberto Rolán, Susana Sampedro, María Tasende y Nacho Castaño, entre otros.
El guion está firmado por Lidia Fraga, Virginia Yagüe y Pablo Tobías, mientras que la producción ejecutiva corre a cargo de Zaza Ceballos. La ficción combinará elementos de thriller, drama humano e investigación forense en una historia coral que abordará temas como la memoria, la culpa colectiva, la violencia y la búsqueda de justicia. Además, el paisaje gallego tendrá un papel destacado dentro de la narrativa visual, con la lluvia, la niebla y los montes convertidos en elementos clave de la identidad de la serie.


