La Xunta de Galicia ha dado luz verde a la explotación de una mina de cuarzo a cielo abierto en la comarca de Ordes, un proyecto promovido por la empresa Erimsa que ocupará cerca de 1.000 hectáreas repartidas entre los municipios coruñeses de Ordes, Frades, Mesía y Oroso.
La autorización, publicada este jueves en el Diario Oficial de Galicia (DOG), concede a la compañía un periodo de explotación de 30 años sobre un total de 66 cuadrículas mineras.
Una inversión de seis millones y más de 384.000 toneladas de cuarzo
La iniciativa, identificada como concesión Andrea número 7137.1, contempla una inversión próxima a los seis millones de euros y prevé la extracción de más de 384.000 toneladas de cuarzo metalúrgico.
Erimsa, integrada en el grupo noruego Elkem AS, deberá iniciar los trabajos en el plazo máximo de un año desde la notificación oficial de la resolución.
El proyecto se remonta a un permiso de investigación concedido en 2015 para analizar la viabilidad de la extracción de cuarzo en la zona. Desde entonces, la propuesta fue modificada para reducir en unas 160 hectáreas la superficie inicialmente prevista y aumentar la distancia respecto al río Tambre.
El proyecto recibió 177 alegaciones
Durante el periodo de exposición pública, la concesión recibió un total de 177 alegaciones presentadas por particulares y entidades jurídicas. Según recoge la resolución autonómica, las cuestiones de carácter ambiental ya fueron evaluadas por los organismos competentes y quedaron incorporadas a la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), emitida el pasado 30 de octubre.
La Dirección Xeral de Calidade Ambiental e Sostibilidade concluyó en dicha declaración que el proyecto es “ambientalmente viable”, siempre que se cumplan las medidas correctoras, el programa de vigilancia ambiental y el resto de condicionantes establecidos.
Explotación por fases y restauración de los terrenos
Entre las obligaciones impuestas a Erimsa figura la constitución de garantías económicas para asegurar la restauración de los terrenos afectados y la viabilidad de los trabajos. Además, la empresa deberá comunicar previamente el inicio de cada campaña extractiva, indicando las parcelas concretas en las que actuará y la duración prevista de las labores.
La explotación se desarrollará por fases, en parcelas de entre ocho y doce hectáreas, principalmente durante los meses de verano. Las excavaciones tendrán profundidades de entre dos y cuatro metros y, una vez finalizados los trabajos, los terrenos recuperarán su uso original, según la documentación del proyecto.
El material extraído será trasladado a la planta que Erimsa ya opera en el municipio de Frades. Del total removido, únicamente un 8 % será aprovechado comercialmente como cuarzo metalúrgico, mientras que el resto será considerado material estéril.
Núcleos rurales y vías de comunicación afectadas
La zona afectada incluye pequeños núcleos rurales dispersos como Meilán, Caboladrón, Reboredo, O Pazo, O Cruceiro y O Pedrouzo, atravesados por diversas pistas y carreteras locales.
El acceso a la explotación se realizará principalmente por la AC-224, que conecta Ordes y Lanzá, y por la DP-3802, entre Ordes y Ponte Carreira. Además, el Camino Inglés discurre a unos dos kilómetros del ámbito de explotación.


