Si algo tiene claro el mundo del fútbol es que Borja Iglesias es carne de titular. Y, otra vez más, ha vuelto a suceder. El delantero no solo acapara portadas por su reciente convocatoria para el Mundial de fútbol, sino que ha vuelto a ser objeto de conversación en redes sociales tras su paso por el programa de David Broncano.
En La Revuelta, el futbolista ha tocado todos los palos. Algo a lo que está más que acostumbrado. Desde el comienzo de su relación con la influencer María Valero por -precisamente- perderse un Mundial en el año 2022 hasta su gran temporada con el Celta, pasando por la materia que más le ha tocado sufrir a lo largo de su carrera: el odio en redes sociales.
Los ‘haters’, un equipo visitante recurrente
El santiagués ha dejado claro en infinidad de ocasiones su capacidad para hablar de todo y de todos sin que le tiemble el pulso. Y eso es algo que, al igual que le aporta cosas buenas, también le lleva a ser objeto de constantes reacciones e incluso burlas en la red. Aún así, el jugador siempre ha destacado por ser uno de los pocos en manifestarse y posicionarse frente a todo tipo de injusticias.
La más destacada fue -tal y como le recordaba el propio David Bronco- la decisión de apartarse de la Selección Española tras el caso de Rubiales. Algo ante lo que confensaba haber recibido burlas: «no te iban a llamar igual, me decían». Un contexto que aprovechó para darle la vuelta a la tortilla. Para aquellos que decían que no le llamarían de todas formas… ahora, Borja puede decirles que sí con la cabeza bien alta.
Es penoso que el fútbol genere tanto odio en redes sociales. Triste que sigamos leyendo barbaridades.#LaRevuelta @BorjaIglesias9 pic.twitter.com/OGY2pLVWTY
— La Revuelta (@LaRevuelta_TVE) May 26, 2026
Aún así, el futbolista confesaba que los comentarios más agresivos suelen aparecer por rachas, cuando algunos usuarios se “calientan” más de la cuenta. Algo para lo que siempre tiene respuesta… a su manera. Eso si, Borja Iglesias ha querido matizar que la realidad que vive no es para nada negativa. El jugador aseguró sentirse muy querido tanto por los amantes del fútbol como por los usuarios en redes, confensando que recibe mucho más cariño del que la gente imagina desde fuera. Y que, con el tiempo, ha aprendido a relativizar bastante lo que se escribe sobre él.
Encontrar al amor de tu vida cuando menos te lo esperas
El delantero también se detuvo en algo que le toca de cerca: los mensajes dirigidos a su entorno, especialmente a su pareja, culpándola incluso de su rendimiento en el campo. Una situación que, según deja entrever, forma parte del ruido que rodea al fútbol de élite y que a veces se pasa de la raya.
Y aquí es donde Broncano también entró al juego, dejando una reflexión que conecta con lo que muchos piensan pero pocos dicen: que en el fútbol se tiende a señalar a las parejas de los jugadores cuando algo va mal, pero casi nunca se les reconoce cuando todo va bien o cuando aportan estabilidad. Y esa estabilidad es la que precisamente el mismo de su pareja, María Valero.
Fue, precisamente, una de las confesiones más comentadas de la entrevista. Borja recordó junto a Broncano su ausencia en el Mundial de 2022, un momento que marcó un antes y un después en su vida. Pero, aunque aquella no convocatoria fue un golpe duro a nivel profesional, le permitió vivir un giro inesperado: conocío al amor de su vida. “No fui al Mundial, pero conocí a María. Fue triste, pero mereció la pena”, resumió.
El Mundial, el gran sueño del «pequeño Borja»
Borja Iglesias cumplirá este verano uno de los grandes sueños de su carrera: disputar su primer Mundial con la selección española. El delantero del Celta de Vigo entró en la lista definitiva de Luis de la Fuente para el torneo de Estados Unidos, México y Canadá y, además, devolverá a Santiago de Compostela a una Copa del Mundo 40 años después del último futbolista compostelano en lograrlo.
Tras conocerse la convocatoria, el ‘Panda’ compartió en redes una emotiva reflexión sobre su infancia y sus primeros pasos en el fútbol. Recordó aquellos veranos en Santiago en los que soñaba con jugar partidos imaginarios, marcar goles imposibles y vestir algún día la camiseta de España mientras admiraba a delanteros como Fernando Torres, Villa o Raúl.
Borja reconoció que durante años intentó frenar esos sueños para protegerse de las decepciones, especialmente después de un camino lleno de altibajos entre cesiones, cambios de equipo y momentos complicados. Sin embargo, asegura que ahora solo puede agradecerle a aquel niño que nunca dejó de creer que algún día podría llegar hasta aquí.
